El torero peruano corta las dos orejas del cuarto tras una faena de gran dimensión; Talavante saluda dos ovaciones en su regreso y Roca Rey y Manzanares se marchan sin trofeos
Acho vivió una de las grandes tardes de su Feria del Señor de los Milagros 2026. Con el cartel de ‘No hay billetes’ colgado y una enorme expectación en los tendidos, Joaquín Galdós se convirtió en el gran protagonista al cortar las dos orejas del cuarto toro y abrir la Puerta Grande de su plaza. El peruano firmó una actuación de mucho contenido, especialmente al natural, que encontró respuesta en una afición entregada a uno de los suyos.
La tarde también estuvo marcada por el regreso de Alejandro Talavante, que volvió a los ruedos tras el percance sufrido el pasado 4 de octubre en Sevilla y dejó dos actuaciones de notable calidad, ambas saldadas con ovación. Roca Rey mostró entrega y poder ante un lote de pocas opciones, mientras que José María Manzanares dejó pasajes de buen gusto, aunque sin encontrar recompensa.
El momento cumbre llegó con el cuarto, al que Galdós recibió a portagayola. Continuó con verónicas templadas y suaves, antes de iniciar la faena por abajo, con clase y buen gusto. El peruano fue creciendo con el paso de los muletazos y encontró sus mejores momentos al natural, citando de largo y ligando series de gran calidad. La plaza vibró con su torero, que cerró la obra con un circular invertido de rodillas y pases por abajo. Una estocada de efecto fulminante puso en sus manos las dos orejas. El toro, de La Ventana del Puerto, fue ovacionado en el arrastre.
Galdós cerró la tarde con ‘Graduado’, de Torrealta, al que también recibió a portagayola. Tras brindar la faena a Tito Fernández, empresario de Acho, comenzó con inteligencia y dio distancia al animal para intentar aprovechar su embestida. Pese a las dificultades del toro, que calamocheaba y exigía una atención constante, el limeño consiguió imponerse y construir una faena de intensidad creciente, terminando en los terrenos de cercanías. Media estocada y un golpe de descabello.
Talavante reapareció con el segundo de la tarde, al que recibió con un bonito saludo capotero, dejando verónicas profundas y una larga. El extremeño comenzó la faena con inspiración y levantó los primeros olés con una serie sobre la mano derecha, rematada con un cambio de mano de gran factura. Después se abandonó al natural, dejando pasajes de calidad y exposición ante un toro que permitió momentos de gran expresión. La espada le privó de un posible premio y todo quedó en una ovación.
Con ‘Inspector’, de La Ventana del Puerto, Talavante volvió a mostrar su capacidad para entender las condiciones de su oponente. El toro desarrolló una embestida rebrincada y exigente, pero el extremeño supo dosificar los muletazos y afianzarlo antes de construir una faena que alcanzó sus mejores momentos al natural y, posteriormente, por el pitón derecho. El cierre por manoletinas, ajustado y arrebatado, puso al público en pie. Sin embargo, pese a dejar una estocada entera, el toro tardó en caer y Talavante necesitó el descabello. Ovación.
Roca Rey se encontró en tercer lugar con ‘Abrileño’, de La Ventana del Puerto, un toro suelto y con querencia a tablas. El peruano lo sujetó con el capote y firmó un ajustado quite por saltilleras que levantó al público. Con la muleta, tuvo que desarrollar buena parte de su labor junto a las tablas, donde consiguió algunos pasajes por la derecha gracias a su poder y firmeza. La condición del animal impidió que la faena tomara mayor vuelo. Dejó una gran estocada en la misma puerta de toriles y saludó una ovación.
En el séptimo volvió a mostrar su entrega desde el capote, con chicuelinas ajustadas, tafalleras y una larga de remate. Brindó la faena a Joaquín Galdós y comenzó por estatuarios, pasándose al toro por la espalda en dos ocasiones. El de La Ventana tuvo ritmo en los primeros compases, pero terminó rajándose y buscando refugio en tablas. Roca Rey se fue tras él y consiguió robarle muletazos en terrenos comprometidos, incluso de rodillas, en una muestra de ambición y exposición. La espada volvió a impedirle tocar pelo y fue despedido con palmas.
Manzanares abrió la corrida con un toro de Torrealta que mostró poca raza, recorrido y fondo. El alicantino dejó algunos lances templados con el capote y comenzó la faena con buen tono por la derecha, pero las escasas condiciones del animal fueron apagando las posibilidades de lucimiento hasta quedarse prácticamente parado. Silencio tras pinchazo y estocada.
El quinto tuvo algo más de calidad en las verónicas de recibo y permitió a Manzanares construir una faena de menos a más. El alicantino logró muletazos largos y ligados por el pitón derecho, haciendo valer su técnica para corregir las desigualdades y los derrotes de un toro que nunca terminó de entregarse. La falta de acierto con los aceros, incluido el uso del descabello tras varios intentos con la puntilla, dejó su actuación sin premio. Escuchó un aviso.
La tarde concluyó con Joaquín Galdós como gran triunfador, después de una actuación que le permitió abrir la Puerta Grande de Acho ante su afición. Talavante dejó dos muestras de su toreo en su regreso, mientras Roca Rey y Manzanares se marcharon sin trofeos de una corrida en la que el público llenó por completo los tendidos.
Incidencias: Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Antonio Vázquez, fallecido en el accidente ferroviario de Urda (Toledo).