Crónicas

El toreo de Manuel Quintana cobra dimensión en Montoro

El novillero cordobés corta dos orejas y rabo tras una faena de gran pureza y expresión, en una tarde en la que Oliva Soto pasea una oreja y Manuel Román pierde premio por la espada.

Javier Luque

Javier Luque

Redactor

25 de Octubre de 2026
El toreo de Manuel Quintana cobra dimensión en Montoro

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Montoro
GanaderíaToros de Salvador Domecq y Novillos de Jiménez Pasquau
FestejoDe buena presentación y de juego desigual , los toros. De buena presentación y de buen juego destacando el 3° de gran clase.

Oliva Soto

Oreja y Silencio Tras Dos Avisos

Manuel Román

Ovación y Palmas

Manuel Quintana (Novillero)

Dos Orejas y Rabo y Ovación

Oliva Soto, Manuel Román y el novillero Manuel Quintana protagonizaron un festejo marcado por el triunfo rotundo del joven cordobés, que paseó las dos orejas y el rabo del tercer ejemplar tras una faena de gran intensidad y expresión. Quintana volvió a mostrar su capacidad ante el sexto, un novillo de menores prestaciones al que se impuso con firmeza. Oliva Soto cortó una oreja al primero y Manuel Román dejó una actuación solvente, aunque sin recompensa por sus fallos con la espada.

Oliva Soto se mostró dispuesto con el capote ante el primero de la tarde, al que volvió a quitar por verónicas después del tercio de varas. El sevillano entendió las condiciones de un ejemplar noble, aunque falto de transmisión, y encontró momentos de interés por ambos pitones, especialmente al natural, donde logró pasajes de calidad. Una estocada desprendida no impidió que paseara una oreja.

Más incierto y complicado resultó el segundo, con el que Manuel Román no pudo lucirse de salida con el capote. El cordobés lo sometió desde el inicio de la faena con un comienzo por bajo de notable sabor, antes de asentar la embestida con una buena serie por la derecha. Firmó una labor seria y solvente, con pasajes destacados por ambos pitones y especial profundidad al natural. Los fallos con la espada le privaron de un triunfo que parecía tener al alcance. Fue ovacionado.

Manuel Quintana dejó una magnífica impresión desde el recibo capotero al tercero, un novillo de Jiménez Pasquau que mostró buenas condiciones, pese a sus tendencias a la mansedumbre. El joven novillero inició la faena con firmeza y logró ligar naturales de notable ajuste y expresión. Se impuso por ambos pitones, con los mejores momentos al templar las embestidas por el izquierdo. Cerró con muletazos por bajo de gran gusto y, tras dejar una estocada casi entera, paseó las dos orejas y el rabo. El novillo fue despedido con una fuerte ovación en el arrastre.

El cuarto, de Salvador Domecq, mostró un carácter temperamental y exigente, empleándose con fuerza en el caballo. Oliva Soto tuvo que recurrir a su técnica y conocimiento para someterlo, especialmente con un inicio por bajo que permitió descubrir algunas de sus posibilidades. El sevillano logró atemperar la violencia de las embestidas y construyó una faena meritoria por su capacidad para imponerse a las dificultades. Sin embargo, los desaciertos con la espada le hicieron escuchar dos avisos antes de ser silenciado.

Manuel Román dejó algunos lances de bella factura a la verónica frente al quinto, un ejemplar de escasa entrega y poca transmisión. El cordobés administró las embestidas con inteligencia y corrigió las asperezas del animal a base de firmeza y buen planteamiento. El toreo a media altura le permitió dibujar varios naturales de buen trazo, aunque la faena no alcanzó mayor vuelo por las condiciones del novillo. Resolvió con habilidad con la espada y fue despedido con palmas.

Manuel Quintana volvió a mostrar su disposición ante el sexto, al que recibió con un lucido saludo capotero y condujo al caballo mediante un elegante galleo por chicuelinas. Con la determinación de redondear su triunfo, se fue a por todas ante un novillo de menores prestaciones y embestida áspera. El cordobés planteó una faena de mucho mérito, marcada por el valor, la entrega y la capacidad para mantenerse firme ante las brusquedades del animal. Se impuso especialmente por el pitón derecho, donde dejó los pasajes más destacados de una labor de compromiso, que culminó con una estocada entera.

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria de Gonzalo González 

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