El valenciano firma una faena de mucha emoción ante el quinto, mientras Morenito da una vuelta al ruedo y resulta prendido en el cuarto; Galdós saluda dos ovaciones en su primera comparecencia en Acho.
El primer Victorino de la tarde, en el debut de la ganadería en Lima, fue recibido con una ovación por la afición de Acho. Morenito de Aranda lo recibió con habilidad a la verónica y se mostró muy metido durante toda la lidia. El toro presentó dificultades, pero el burgalés consiguió limar algunas de ellas y encontró sus mejores momentos por la derecha. Tras una estocada al segundo intento y una petición de oreja que no fue atendida, dio una vuelta al ruedo.
Román tuvo que trabajar desde el inicio con un segundo toro muy astifino y de poca entrega. Lo sacó hacia los medios con solvencia y pronto comprobó que el animal desarrollaba cierto sentido. Tras una primera serie en la que el de Victorino prácticamente se negó a embestir, el valenciano tuvo que emplearse a fondo ante un toro que no dejó de medirle. La espada hizo guardia y fue silenciado.
El tercero, de bella estampa y buen trapío, fue recibido con otra ovación y permitió a Joaquín Galdós estirarse a la verónica en su primera comparecencia en Acho. Tras brindar a sus padres, el peruano inició una faena decidida en la que supo administrar los tiempos y la cadencia. Dejó naturales de buen trazo y encontró sus mejores momentos en una tanda por la derecha. La faena fue de largo recorrido y, después de la estocada, el público pidió la oreja, aunque la presidencia no la concedió. Ovación tras aviso.
Morenito de Aranda volvió a dejar un buen recibo de capa ante el cuarto, que salió con pies y fue lucido también en el caballo, con una segunda vara desde larga distancia. El burgalés tuvo que exigir mando ante una embestida que pedía firmeza para sacar su buen fondo. Por el lado izquierdo llegaron sus mejores momentos, aunque la entrega del torero terminó en una dura voltereta en mitad de una tanda. Morenito volvió a la cara para terminar la faena. Entró a matar al tercer intento y tuvo que utilizar el verduguillo. Pasó después a la enfermería por molestias en la pantorrilla y la espalda.
Román se encontró con el mejor Victorino de la tarde hasta ese momento. El valenciano volvió a mostrar su capacidad para llevar al toro hacia los medios y tuvo que centrarlo en el comienzo de la faena. A base de firmeza y de alargar los muletazos consiguió sacar la casta del animal. La faena rompió especialmente por la derecha, donde Román insistió hasta conectar con fuerza con los tendidos. Fue una actuación de mucha emoción ante un toro importante de Victorino Martín, pero la espada le privó de un triunfo que parecía cantado. El toro fue ovacionado en el arrastre.
El sexto, más abierto de cara, fue para Joaquín Galdós, que tuvo que lidiarlo con solvencia hasta sacarlo a los medios. El ejemplar extremeño no terminó de definirse durante los primeros tercios y llegó a la muleta reservón, midiendo mucho al peruano. Galdós se mantuvo firme y buscó las soluciones ante un animal complicado que duró muy poco. Una estocada al segundo intento puso fin a su actuación.
La tarde del debut de Victorino Martín en Acho dejó una vuelta al ruedo para Morenito de Aranda y ovaciones para Galdós, mientras Román perdió con la espada un triunfo que tenía en la mano.