El torero malagueño vuelve a triunfar en su tierra, mientras Morante deja una tarde de gran torería y Urdiales se muestra solvente ante un lote de pocas opciones
La Malagueta volvió a rendirse a Fortes. El torero malagueño protagonizó una nueva tarde de triunfo en su plaza, cortando tres orejas y saliendo a hombros después de imponerse a una corrida de Núñez del Cuvillo marcada por el viento y por la desigual condición de los toros. El malagueño volvió a demostrar su especial conexión con una afición que lleva años viendo cómo su torero conquista su plaza.
Morante de la Puebla dejó algunos de los pasajes más excelsos de la tarde, especialmente ante el cuarto, mientras que Diego Urdiales se mostró solvente y dejó una gran estocada frente al quinto.
La corrida, celebrada dentro de los actos conmemorativos del 150 aniversario de La Malagueta, registró un lleno de No hay billetes y contó con un ambiente extraordinario desde el paseíllo.
El primero, serio y ofensivo por delante, salió embistiendo sobre las manos en el capote de Morante, que apenas pudo lucirse. Con un toro muy justo de fuerzas y entrega, el sevillano comenzó la faena con unos doblones de gran torería antes de ponerse sobre la mano derecha. Allí consiguió ligar varias series a media altura, con mando y personalidad.
Morante sufrió una fea voltereta durante uno de los desplantes al finalizar una serie, pero se levantó y regresó a la cara del toro. Al natural llegaron después algunos de los pasajes más importantes, con muletazos de trazo curvo y mucha torería. El público se entregó a la actuación del cigarrero, que consiguió extraer mucho de un animal que tenía calidad pero que se sostenía con las fuerzas justas.
Una estocada fulminante al primer intento provocó una fuerte petición de oreja que no fue atendida por la presidencia. Morante saludó una calurosa ovación desde el tercio.
El segundo tuvo poca continuidad en el capote de Diego Urdiales, que dejó buenas verónicas. Fortes realizó después un quite por chicuelinas antes de que el riojano comenzara su faena de muleta.
El viento fue protagonista y complicó todavía más el comportamiento de un toro de Cuvillo al que le costaba romper hacia delante y que evidenció falta de fondo. Urdiales optó por el toreo de uno en uno y dejó algunos naturales de buen trazo, aunque sin continuidad suficiente para que la labor alcanzara mayor trascendencia.
Una buena estocada al segundo intento puso el punto final. Ovación para Urdiales.
El tercero tuvo movilidad y humillación de salida y permitió a Fortes lucirse con el capote por verónicas y chicuelinas. El tercio de banderillas alcanzó un gran nivel y Curro Vivas y Gómez Pascual se desmonteraron tras su actuación.
Fortes inició la faena de rodillas en los medios, ligando una serie en redondo que puso al público en pie. El toro amagaba con rajarse y el viento dificultaba todavía más la labor, pero el malagueño no cedió terreno.
El torero de la tierra firmó series sobre ambas manos de mucho mérito y exposición, luchando tanto contra las condiciones del toro como contra las circunstancias de la tarde. Cerró con unas ajustadas manoletinas y dejó una media estocada al segundo intento. Sonó un aviso.
Oreja para Fortes.
El cuarto fue recibido por Morante con una verónica excelsa por el pitón derecho, una de esas suertes capaces de detener por un instante el tiempo en La Malagueta. El toro tuvo buen embroque, aunque sus embestidas fueron sosas y faltas de transmisión.
El sevillano comenzó con un inicio muy torero, a dos manos y con una rodilla en tierra, antes de tener que enfrentarse a un viento que estuvo presente durante toda la faena. Con paciencia, temple y una enorme categoría, Morante consiguió construir una labor de gran belleza por ambos pitones.
Especialmente sobresalieron los naturales, arrastrando media muleta, con profundidad, hondura y clase. Cuando el viento dio una tregua, el de La Puebla hilvanó una serie de naturales de enorme categoría que elevaron una faena de mucha torería ante un lote de escasas prestaciones.
Una media estocada hizo necesario el uso del descabello. Sonó un aviso. Ovación para Morante.
El quinto fue más basto y feo de hechuras y desde su salida mostró un comportamiento deslucido, desplazándose sobre las manos y embistiendo con genio.
Diego Urdiales intentó abrirle los caminos e imponer su mando, pero el animal apenas ofreció opciones. El riojano dejó algunos muletazos sueltos estimables sobre ambas manos, aunque sin posibilidad de construir una faena ligada ante un oponente defensivo y sin entrega.
La gran estocada con la que rubricó su actuación fue lo más destacado de su labor. Ovación.
Y llegó el sexto, el toro que permitió a Fortes volver a escribir otra página de su historia con La Malagueta.
El malagueño se lució con el capote a la verónica y protagonizó después un buen galleo por chicuelinas para llevar al toro al caballo, antes de realizar un quite por tafalleras. La plaza ya estaba entregada a su torero.
Fortes brindó la faena a Morante de la Puebla y comenzó apoyado sobre las tablas, con varios pases por alto. El Cuvillo tuvo la virtud de la prontitud, pero también muchas teclas. Le costaba salir de los vuelos de la muleta, embestía con el pitón de fuera y en ocasiones se venía por dentro.
El malagueño tuvo que tragar desde las primeras series, corrigiendo los defectos de su oponente y obligándolo a seguir la muleta. Los mejores momentos llegaron sobre la mano derecha, donde Fortes consiguió imponerse a una embestida exigente y cambiante.
Por el pitón izquierdo el toro se mostró más defensivo, pero el torero siguió exponiendo. La faena fue creciendo hasta alcanzar un alto nivel de madurez, valor y buen toreo, con un Fortes entregado por completo en las cercanías durante los últimos compases.
Una estocada caída puso el punto final. Dos orejas y una nueva salida a hombros de Fortes en la plaza de su tierra.
Una vez más, La Malagueta volvió a ser territorio de Fortes. Tres orejas, una actuación marcada por el compromiso y la capacidad de sobreponerse a las circunstancias y, sobre todo, una conexión con Málaga que se ha convertido ya en una de las historias más constantes de su trayectoria.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de La Malagueta, Málaga. Corrida de toros en homenaje al Málaga C.F. Octavo festejo de la feria conmemorativa del 150 aniversario de La Malagueta. Lleno de ‘No hay billetes’.
Toros de Núñez del Cuvillo, serios y bien presentados, de juego desigual.
• Morante de la Puebla, ovación tras petición y ovación tras aviso.
• Diego Urdiales, ovación y ovación.
• Fortes, oreja y dos orejas.
Incidencias: Al finalizar el paseíllo, Tauroemoción y la Diputación rindieron homenaje al Málaga C.F. Curro Vivas y Gómez Pascual se desmonteraron tras parear al tercero y Juan José Trujillo hizo lo propio tras parear al sexto.