Daniel Crespo, verdad y reivindicación en El Puerto

Javier Holgado
Redactor

La actuación de Daniel Crespo esta tarde en El Puerto de Santa María vuelve a poner sobre la mesa el nombre de un torero que, cuando tiene delante una oportunidad, sabe aprovecharla. El diestro portuense salió a la Plaza Real con la necesidad y la ambición de quien sabe que estas tardes pueden marcar una temporada, y respondió con una tauromaquia basada en la entrega, el valor y el compás. Destaco precisamente su disposición y su capacidad para imponerse al sexto, un toro de El Freixo más móvil que entregado y que le exigió una actitud firme durante toda la faena.
Lo más importante, más allá del resultado numérico, fue la sensación de torero que quiere estar. Crespo no especuló, buscó al toro y asumió los riesgos propios de quien pretende reivindicarse en una plaza de máxima responsabilidad. Y hacerlo en su tierra, ante una afición que conoce perfectamente sus virtudes y que ya ha celebrado grandes tardes suyas, añade todavía más valor a lo conseguido.
No es casualidad que El Puerto vuelva a ser un escenario de reivindicación para Crespo. Su historia con esta plaza viene de lejos y sus triunfos anteriores ya habían demostrado que existe una conexión especial entre el torero y el coso portuense. Hoy ha vuelto a demostrar que Daniel Crespo tiene argumentos para reclamar más sitio en las grandes ferias.
En una temporada en la que cada tarde cuenta, la de hoy no debe quedarse simplemente en una Puerta Grande: debe servir como carta de presentación y reivindicación. Porque cuando un torero sale a jugarse la temporada y lo hace con verdad, personalidad y capacidad de sacrificio, merece que se le mire de otra manera.


