El torero de Pepino ha firmado una campaña 2026 de importantes triunfos, con tardes de gran dimensión en plazas como Pamplona, Palencia y Abarán, consolidando su nombre entre los protagonistas de la temporada.
Tomás Rufo está dejando huella en una temporada marcada por la regularidad, la ambición y una capacidad contrastada para convertir sus actuaciones en tardes de triunfo. El torero toledano ha recorrido plazas de distinta categoría y compromiso, respondiendo con resultados que refuerzan su presencia entre los nombres destacados del escalafón.
Uno de los momentos más importantes de su campaña llegó en la Feria del Toro de Pamplona. El 14 de julio, Rufo firmó una tarde rotunda al cortar cuatro orejas a su lote de Jandilla y abrir la Puerta Grande. Un triunfo de peso en una de las ferias más exigentes del calendario, donde la entrega, el oficio y la conexión con los tendidos adquieren un valor especial.
La temporada también le ha reservado actuaciones destacadas en plazas como Burgos, Huesca y Palencia. En esta última, el 1 de septiembre, volvió a demostrar su capacidad para resolver y aprovechar las oportunidades al pasear cuatro orejas, dos de cada toro, en una tarde de gran dimensión triunfal.
Pero si hay una cita que ha tenido un significado especial en su campaña ha sido la de Abarán. El 27 de septiembre, en la plaza murciana, Rufo protagonizó una actuación sobresaliente frente a los toros de Murteira Grave, a los que cortó las dos orejas. Repitió premio en su segundo, sumando cuatro trofeos y saliendo a hombros en una tarde rotunda que lo situó entre los grandes protagonistas de la feria.
La recta final de septiembre y el comienzo de octubre mantuvieron esa línea de compromiso. En Alcázar de San Juan también consiguió abrir la Puerta Grande, mientras que en Las Rozas paseó una oreja, demostrando una vez más su capacidad para encontrar argumentos de triunfo incluso cuando las condiciones no permiten el lucimiento fácil.
Zaragoza fue otra de las citas importantes de su temporada. El 15 de octubre, durante la Feria del Pilar, Rufo se encontró con un lote de escasas facilidades, pero supo aprovechar las opciones que le ofreció el sexto para cortar una oreja y cerrar su actuación con premio.
Hasta esa fecha, el balance de su campaña ascendía a 37 festejos, 54 orejas y un rabo, cifras que reflejan una temporada de intensa actividad y resultados destacados.
Tomás Rufo continúa construyendo su trayectoria desde la ambición, el compromiso y la búsqueda de nuevos retos. Sus triunfos en escenarios de responsabilidad y su capacidad para aprovechar las oportunidades le permiten mantener el pulso de una campaña en la que ha vuelto a demostrar sus argumentos como matador de toros.
Porque una temporada no se mide únicamente por el número de trofeos, sino también por la capacidad de responder en las grandes citas. Y en 2026, Tomás Rufo ha encontrado en varias de ellas el escenario perfecto para reivindicar su sitio, cruzar puertas grandes y seguir alimentando una carrera que todavía tiene mucho camino por delante.