La plaza de Cebreros vivió este domingo 16 de agosto una tarde grande, de esas que dejan huella en una feria. La corrida de Condessa de Sobral, bien presentada y de excelente juego, propició el triunfo rotundo de Gómez del Pilar, Miguel de Pablo y Juan de Castilla, que salieron los tres a hombros. Gómez del Pilar y Miguel de Pablo cortaron sendos rabos, mientras Juan de Castilla paseó dos orejas. El primero, Aguaclara, fue premiado con la vuelta al ruedo. La plaza registró un lleno.
Hay tardes que se ganan un lugar propio en la memoria de una afición. Y la vivida este domingo en Cebreros (Ávila) fue una de ellas. La localidad abulense disfrutó de una corrida de toros de Condessa de Sobral que terminó convirtiéndose en un auténtico acontecimiento, con tres toreros a hombros, dos rabos y una ganadería que tuvo un papel protagonista.
Con lleno en los tendidos, Cebreros respondió a la llamada de su feria taurina en honor a la Virgen de Valsordo. Sobre el ruedo se lidiaron seis toros de Condessa de Sobral, bien presentados y, en conjunto, de excelente juego. El primer ejemplar, de nombre Aguaclara, número 120, destacó especialmente y recibió el reconocimiento de la plaza con la vuelta al ruedo.
La tarde comenzó a tomar vuelo desde el primer toro. Gómez del Pilar encontró en Aguaclara un animal de importantes condiciones y supo aprovecharlas con una faena que fue creciendo en intensidad. El madrileño entendió las virtudes del astado y construyó una actuación de entrega y profundidad que terminó por conquistar completamente al público.
La recompensa fue máxima: dos orejas y rabo, un premio que situó a Gómez del Pilar como uno de los grandes protagonistas de la tarde.
El torero madrileño volvería a mostrar su disposición en el cuarto, aunque las condiciones fueron diferentes y el triunfo no pudo repetirse. Aun así, fue despedido con ovación con saludos, completando un balance extraordinario.
También tuvo una tarde para recordar Miguel de Pablo. El madrileño supo aprovechar las posibilidades de su lote y fue creciendo conforme avanzaba el festejo. Ante su primero consiguió una oreja, pero fue frente al quinto cuando terminó de redondear su actuación.
De Pablo protagonizó una faena de mayor calado y consiguió meterse al público en el bolsillo. La respuesta de los tendidos fue contundente y el torero obtuvo dos orejas y rabo, sumándose así a la fiesta grande que ya se había desatado en el coso cebrereño.
El tercer gran protagonista fue Juan de Castilla. El colombiano no quiso quedarse atrás y también aprovechó las posibilidades que le ofreció su lote. Frente al tercero protagonizó una actuación que terminó siendo premiada con dos orejas, poniendo el tercer gran triunfo de la tarde.
En el sexto, sin embargo, las circunstancias cambiaron y no pudo repetir el éxito, fue despedido con ovación. Pero el triunfo ya estaba asegurado y Castilla terminó igualmente acompañando a sus compañeros en la salida a hombros.
La corrida tuvo además momentos destacados en las cuadrillas. Daniel Sánchez y Ricardo Reina saludaron tras parear al segundo toro, mientras Felipe Gravito hizo lo propio con el sexto, contribuyendo al ambiente de una tarde especialmente celebrada por los aficionados.
El resultado final resume la dimensión del festejo: Gómez del Pilar, dos orejas y rabo y ovación con saludos; Miguel de Pablo, oreja y dos orejas y rabo; y Juan de Castilla, dos orejas y ovación. Los tres toreros fueron sacados a hombros, protagonizando una salida triunfal que puso el broche a una jornada extraordinaria.
Pero no solo los toreros salieron reforzados. Condessa de Sobral dejó una imagen ganadera de gran importancia, con una corrida que ofreció posibilidades de triunfo y permitió que la tarde alcanzara cotas de emoción y brillantez. El premio de vuelta al ruedo para Aguaclara fue la expresión más evidente de la calidad mostrada por el primer toro.
Cebreros, con los tendidos llenos, respondió como una plaza de gran afición. La feria encontró en esta corrida del 16 de agosto uno de sus grandes momentos: dos rabos, siete orejas para la terna, un toro premiado con la vuelta al ruedo y tres toreros abandonando el coso a hombros.
En definitiva, Cebreros vivió una de esas tardes que quedan en la memoria de una afición. Los triunfos de Gómez del Pilar, Miguel de Pablo y Juan de Castilla, unidos al excelente juego de la corrida de Condessa de Sobral, con Aguaclara premiado con la vuelta al ruedo, dejaron una jornada redonda en la que toreros, ganadería y aficionados fueron protagonistas de una tarde para recordar.