Opinión

Borja Jiménez merece mucho más que el castigo de la espada

El sevillano volvió a firmar una tarde de enorme contenido en Azpeitia, pero la falta de acierto con los aceros volvió a impedir que una actuación de gran nivel encontrara el reconocimiento que había conquistado con la muleta.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

1 de Agosto de 2026
Borja Jiménez merece mucho más que el castigo de la espada
Hay ocasiones en las que el resultado final no hace justicia al desarrollo de una tarde. Borja Jiménez volvió a vivir una de esas jornadas en las que el toreo estuvo muy por encima del marcador. El sevillano dejó patente, una vez más, que atraviesa un momento de enorme madurez, aunque la espada terminara privándole del premio que había ganado durante la lidia.

Frente al segundo toro supo resolver con oficio y serenidad las exigencias de un animal nada sencillo. Sin perder nunca el sitio, fue encontrando el ritmo de una embestida que requería paciencia y una gran capacidad técnica. Cuando la faena había adquirido suficiente entidad para aspirar al triunfo, el acero volvió a convertirse en un obstáculo insalvable.

Con el quinto llegó su actuación más completa. Encontró un toro de calidad y aprovechó sus virtudes para construir una obra seria, ligada y llena de profundidad. Especialmente en el centro del ruedo aparecieron los momentos de mayor expresión, dejando muletazos templados y de enorme calidad que conectaron con fuerza con el público. Sin embargo, una vez más, la espada terminó por borrar las opciones de pasear trofeos.

Lo verdaderamente importante fue la sensación que volvió a transmitir Borja Jiménez: la de un torero asentado, seguro de sí mismo y con un concepto cada vez más sólido. Cuando logre acompañar con el acero el nivel que viene mostrando con la muleta, llegarán triunfos de mucha mayor dimensión. Porque el toreo ya lo tiene; solo falta que los aceros dejen de castigar actuaciones que merecen mucho más.

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