Crónicas

Víctor Hernández y Marco Pérez brillan en una tarde de entrega marcada por la firmeza de Fortes

Víctor Hernández y Marco Pérez fueron los grandes triunfadores del festejo tras firmar las actuaciones más rotundas de la tarde. Fortes, por su parte, dejó una imagen de enorme entrega al sobreponerse a dos volteretas y regresar de la enfermería para completar una actuación de gran mérito. El encierro ofreció un comportamiento dispar, con toros de distinto juego y nivel de entrega.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

11 de Julio de 2026
Víctor Hernández y Marco Pérez brillan en una tarde de entrega marcada por la firmeza de Fortes

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Arévalo (Ávila)
GanaderíaToros de José Vázquez (4ºBis)
FestejoEl encierro ofreció un juego desigual, con varios ejemplares limitados por su escasa fuerza y transmisión, aunque también hubo toros que permitieron el lucimiento, especialmente el segundo, tercero y quinto. La variedad de comportamientos obligó a los toreros a imponerse en distintos registros para alcanzar el triunfo.

Fortes

ovación y ovación.

Víctor Hernández

oreja y dos orejas.

Marco Pérez

dos orejas y silencio.

Fortes inauguró el festejo frente a un primer ejemplar falto de transmisión y escaso de empuje, circunstancias que condicionaron el desarrollo de la faena desde el inicio. El malagueño dejó algunos lances de buen gusto con el capote y, ya con la muleta, comenzó de rodillas antes de sufrir un pitonazo en el pecho que, afortunadamente, no tuvo consecuencias graves. Lejos de acusar el percance, continuó su labor con firmeza, logrando los pasajes más destacados al natural conforme reducía las distancias. En el tramo final volvió a ser volteado, teniendo que pasar posteriormente por la enfermería tras dejar una estocada al tercer intento. El público reconoció su esfuerzo con una ovación.

Víctor Hernández dejó una actuación de menos a más frente al segundo de la tarde. Después de un templado recibo capotero, sorprendió con un inicio de faena por estatuarios que despertó el interés de los tendidos. El toro respondió con movilidad, permitiendo al madrileño desarrollar un trasteo de buen corte, especialmente al natural, donde surgieron muletazos de notable calidad y limpieza. Aunque necesitó un segundo intento con la espada, la labor fue premiada con una oreja.

Marco Pérez volvió a demostrar el gran concepto que atesora cuajando una importante faena al tercero. Ya desde el recibo dejó detalles de gran gusto con el capote, completados por un lucido quite. El salmantino inició la labor de rodillas para después construir una faena inteligente, llevando siempre muy medida la embestida y encontrando los terrenos más adecuados para que el toro fuese creciendo. Con el paso de las tandas consiguió ligar muletazos de gran profundidad, rematando su obra en los terrenos del toro con una gran dosis de valor. Una estocada efectiva le abrió la puerta de las dos orejas.

Tras ser atendido en la enfermería, Fortes regresó al ruedo decidido a completar la tarde y volvió a dejar constancia de su compromiso. Saludó al cuarto bis con un elegante manejo del capote antes de cimentar una faena en la que el toreo al natural cobró especial protagonismo. Con su característico concepto pausado y profundo, el malagueño logró extraer muletazos de mérito pese a que el toro fue perdiendo fuelle. En el tramo final apostó por las cercanías para mantener la emoción, pero el desacierto con la espada redujo el premio a una cariñosa ovación.

Víctor Hernández encontró en el quinto al mejor colaborador de su lote. El toro, de armoniosa presentación, se empleó con entrega desde el saludo capotero y permitió al madrileño expresar su mejor versión. Basó buena parte de la faena sobre la mano derecha, toreando con ritmo, ligazón y creciente autoridad. Supo medir perfectamente los tiempos de la obra y acortar las distancias cuando el animal comenzó a pedirlo, logrando un final vibrante rematado con unas ajustadas bernardinas. Un espadazo de efecto inmediato puso el broche a una actuación premiada con dos orejas.

El último toro acusó desde el comienzo una evidente falta de fuerza, lo que impidió que la actuación de Marco Pérez alcanzara el vuelo deseado. A pesar de ello, el joven diestro no dejó de buscar las opciones del animal, toreando con firmeza y disposición en todo momento. Intentó alargar la embestida y mantener el interés de la faena, aunque las limitaciones del toro terminaron imponiéndose. Tras entrar a matar fue silenciado, poniendo fin a una tarde en la que volvió a dejar muestras de su enorme proyección.

Más noticias de Crónicas