La corrida celebrada el 5 de julio de 1991 en la Plaza de Toros de Teruel quedó marcada por un grave incidente cuando el primer toro saltó la barrera y cayó al callejón, sembrando el pánico entre los presentes. El percance dejó heridos al apoderado Rafael Moreno y al ganadero Leopoldo Falcó, conde de la Maza, aunque el festejo pudo continuar tras ser atendidos ambos en la enfermería.
La tarde del
5 de julio de 1991 quedó marcada por un suceso tan inesperado como peligroso en la
Plaza de Toros de Teruel. Cuando el primer toro de la tarde fue llamado desde un burladero, en lugar de rematar contra las tablas tomó impulso y saltó limpiamente la barrera, cayendo sobre el callejón.
En ese lugar se encontraban Rafael Moreno, apoderado de los hermanos Espartaco, y Leopoldo Falcó, conde de la Maza, ganadero de la divisa que cerraba la feria. El violento impacto provocó lesiones a ambos. Moreno sufrió una fractura en la mano derecha, mientras que el ganadero quedó inconsciente tras recibir varios golpes en la cabeza y padecer un desgarro en el pabellón auricular derecho que precisó varios puntos de sutura.
Los dos heridos fueron atendidos de inmediato en la enfermería de la plaza, donde los facultativos decidieron mantener un pronóstico reservado. La fotografía de aquella jornada inmortalizó el momento en que el conde era evacuado por varias personas.
Con el paso de los años, este episodio permanece en el recuerdo como uno de los percances más llamativos vividos en el coso turolense, una tarde en la que el protagonismo pasó del ruedo al callejón por la espectacular y peligrosa acometida de un toro que sorprendió a todos los presentes.