Crónicas

Tomás González, a hombros contra el dolor: cinco orejas y una tarde para la historia en Blanca

La tarde de Blanca estuvo marcada por los percances de Tomás González y Antonio Aparicio, pero terminó con un triunfo rotundo del novillero de Torre Pacheco. González, mermado tras sufrir una fuerte voltereta y pasar por la enfermería, regresó al ruedo para lidiar tres novillos y cortar cinco orejas, demostrando una enorme capacidad, valor y madurez ante un encierro de Los Chospes con carácter.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

9 de Agosto de 2026
Tomás González, a hombros contra el dolor: cinco orejas y una tarde para la historia en Blanca

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Blanca, Murcia
GanaderíaNovillos de Los Chospes
FestejoEl encierro de Los Chospes mostró carácter y exigencia, con dos primeros novillos bravos y encastados. Destacó especialmente el tercero, premiado con la vuelta al ruedo, mientras que el último tuvo menos entrega y exigió mayor esfuerzo.

Tomás González

Dos orejas, Dos orejas y Orejas

Antonio Aparicio

Herido

Diego José Marín (Becerrista)

Dos orejas

La tarde comenzó con un buen novillo de Los Chospes, bravo y con raza, al que Tomás González recibió con disposición y firmeza. El novillero planteó una faena basada en el temple y la entrega, aunque el inicio quedó marcado por una fuerte voltereta que sufrió al comienzo del trasteo. Lejos de venirse abajo, González se sobrepuso y continuó la faena con gran determinación, imponiéndose a las exigencias del animal. La labor fue recompensada con las dos orejas. Tras pasear los trofeos, el novillero tuvo que pasar por la enfermería, donde los médicos le colocaron el hombro derecho.

El segundo novillo, también de Los Chospes, volvió a mostrar carácter y exigencia. Antonio Aparicio se hizo cargo de su lidia y protagonizó una actuación marcada por el infortunio. Durante la faena de muleta, un derrote del animal hizo presa en su muslo derecho, provocándole una cornada que obligó a trasladarlo rápidamente a la enfermería. El percance condicionó el desarrollo del festejo y el novillo tuvo que ser lidiado posteriormente por el sobresaliente.

Tras regresar de la enfermería, Tomás González afrontó el tercero de la tarde, un novillo fuerte y exigente que terminó siendo premiado con la vuelta al ruedo. El de Torre Pacheco volvió al ruedo sin reservas y construyó una faena de gran capacidad, toreando con firmeza y profundidad por ambas manos. Supo leer las condiciones del animal y fue ganando terreno hasta imponerse por completo. Una gran estocada puso el broche a una actuación de gran dimensión, premiada con otras dos orejas.

Tomás González tuvo que afrontar también el último novillo de la tarde, un animal que nunca terminó de entregarse y que exigió un esfuerzo añadido. El novillero no se dejó vencer por las dificultades y tiró de carácter, paciencia y determinación para extraer cada una de las embestidas que ofreció su oponente. Su labor, basada en la capacidad y el fondo demostrado durante toda la tarde, fue recompensada con una oreja.

De esta manera, Tomás González terminó la tarde con cinco orejas después de haber lidiado tres novillos en unas circunstancias especialmente complicadas. Más allá de los trofeos, el novillero dejó en Blanca una imagen de madurez, valor y capacidad para sobreponerse a las adversidades.

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