Crónicas

Pedro Luis da una vuelta al ruedo en una novillada marcada por el escaso juego del encierro

La novillada dejó pocas opciones de triunfo para los espadas debido al escaso fondo y la falta de raza de un encierro desigual. Pedro Luis destacó en el sexto tras una actuación de entrega que le permitió dar una vuelta al ruedo, mientras Gonzalo Capdevila saludó desde el tercio en el primero.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

23 de Mayo de 2026
Pedro Luis da una vuelta al ruedo en una novillada marcada por el escaso juego del encierro

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Vic-Fezensac
GanaderíaNovillos de Aguadulce y Aristrain de la Cruz (3º)
FestejoEl encierro mostró un comportamiento complicado y de escasas opciones para el lucimiento. Los utreros de Aguadulce evidenciaron falta de fuerza, protestas y poca entrega en la muleta, mientras que el ejemplar de Aristrain de la Cruz acusó escaso fondo y limitada transmisión. En líneas generales, los novillos carecieron de humillación, continuidad y raza, dificultando el triunfo de los novilleros. El sexto, más rematado y manejable dentro de la corrida, fue el que ofreció mayores posibilidades, aunque también presentó complicaciones y poca duración en la embestida.

Gonzalo Capdevila

Ovación y Silencio.

Pedro Andrés

Silencio y Silencio.

Pedro Luis

Silencio y Vuelta al ruedo.

Gonzalo Capdevila, Abrió plaza un utrero de Aguadulce, al que saludó Gonzalo Capdevila con dos largas cambiadas de rodillas de buena exposición. El novillo, medido de fuerzas desde el primer tercio tras recibir tres puyazos, mostró después poca entrega en la muleta, reservándose pronto por ambos pitones.

Gonzalo Capdevila lo intentó con disposición y voluntad, pero el ejemplar apenas permitió lucimiento ni continuidad en la faena, que careció de eco en los tendidos. Tras su labor, fue obligado a saludar desde el tercio.

Pedro Andrés, Segundo de la tarde, un novillo sin raza , que desde su salida al ruedo mostró protestas constantes y escasa entrega en los tres tercios, ofreciendo muy pocas opciones de lucimiento.

Pedro Andrés destacó en el recibo capotero, dejando algunos detalles de buen gusto con la capa. Ya en la muleta, el novillero puso voluntad y firmeza para intentar exprimir lo poco que tenía el astado, logrando muletazos estimables por el pitón derecho, bajando la mano con mérito, aunque sin la continuidad necesaria para redondear la faena. Tras una labor de esfuerzo sin recompensa, se retiró entre silencio.

Pedro Luis, Salió con el hierro de Aristrain de la Cruz el tercero de la tarde, un novillo justo de fondo y escasa transmisión, que además no fue bien castigado en el caballo y llegó muy mermado al último tercio, llegando incluso a perder las manos en varias ocasiones.

Pedro Luis apenas encontró opciones de lucimiento ante un ejemplar muy limitado, que condicionó por completo la faena. El novillero se mostró dispuesto, pero solo pudo dejar algunos detalles sueltos sin continuidad ni mayor relieve. Tras su labor, la presidencia decidió mantener el silencio como resultado.

Gonzalo Capdevila, tampoco tuvo demasiadas opciones de lucimiento con el cuarto, un utrero de Aguadulce que desde su salida al ruedo mostró protesta constante y se movió con notable dificultad.

El novillo nunca terminó de humillar, embistiendo siempre por encima de la pañosa y sin entrega, lo que complicó en exceso el desarrollo de la faena. Gonzalo Capdevila lo intentó con disposición, pero se topó con un ejemplar sin clase ni posibilidades reales de lucimiento. Tras su actuación, el resultado fue de silencio.

Pedro Andrés, El quinto de la tarde, un bonito novillo castaño, tuvo presencia y movilidad, aunque acusó cierta dureza de manos y patas durante la lidia. Acudió con prontitud al caballo desde larga distancia, si bien cumplió en varas sin llegar a empujar con verdadero celo. En la muleta mantuvo también esa prontitud, pero le faltó entrega y continuidad, dificultando la ligazón de los muletazos y exigiendo mucho al novillero en cada embroque.
Pedro Andrés tiró de entrega y oficio para buscar soluciones ante un astado incómodo y de escasas facilidades, logrando momentos aislados de interés en una faena marcada por la dificultad. El público guardó silencio tras su actuación.

Pedro Luis, Cerró plaza el ejemplar más rematado del encierro, un novillo que, pese a ofrecer una apariencia más manejable que sus hermanos, también arrastró complicaciones durante la lidia. Le faltó humillación y recorrido en la embestida, viniéndose abajo por momentos y sin terminar de romper hacia adelante. El peruano Pedro Luis firmó una actuación de esfuerzo y entrega, tratando de construir la faena a base de insistencia ante un animal de escasas opciones. Lo más destacado llegó al natural en los compases finales, donde consiguió una tanda con mayor limpieza y acople que conectó con los tendidos.
La estocada entera, ejecutada con eficacia, puso rápido final al novillo y permitió al espada dar una vuelta al ruedo tras petición del público.

Ficha del Festejo:

Plaza de Toros de Vic-Fezensac (Francia), Primer festejo de la feria del Toro.
Novillada matinal. Novillos de Aguadulce y Aristrain de la Cruz (3º).
Un tercio de entrada.

Gonzalo Capdevila, Ovación y Silencio.

Pedro Andrés, Silencio y Silencio.

Pedro Luis, Silencio y Vuelta al ruedo.

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