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Marco Pérez: «Todavía queda mucho de mí por ver»

Tras una triunfal temporada, el salmantino habla de la presión, de la cornada sufrida en Santander, de su evolución como torero, de Madrid, de Sevilla, de su futuro junto a Juan Bautista y, sobre todo, del torero que quiere llegar a ser.

Ruben Castillo

Ruben Castillo

Redactor

3 de Noviembre de 2026
Marco Pérez: «Todavía queda mucho de mí por ver»
Foto: Rubén Castillo (@firma.castillo)
Con tan sólo 19 primaveras, Marco Pérez se ha convertido en uno de los grandes nombres del panorama taurino. Su historia comenzó a los seis años, cuando ingresó en la Escuela Taurina de Salamanca, y desde entonces su trayectoria ha estado marcada por una precocidad extraordinaria y una sucesión de triunfos que le llevaron a ser considerado un auténtico «niño prodigio». 
Tras su alternativa en Nimes el pasado 6 de junio de 2025, ha triunfado prácticamente en cada plaza que ha pisado: Valencia, Nimes, Arles, Málaga, Bayona, Salamanca o Bilbao, entre muchas otras. En esta última, Barquerito llegó a destacar la imagen de un «torero hecho y no de torero precoz».

Pero el gran examen llegó en Madrid. El pasado 3 de octubre, en su confirmación de alternativa, Marco Pérez se enfrento a una exigencia propia de una figura consagrada, pese a encontrarse todavía en los primeros compases de su carrera, convirtiendo su paso por Las Ventas en una de esas tardes llamadas a dejar huella.

Un mes después de aquella cita, y con una temporada de 46 festejos, 90 orejas y 4 rabos a sus espaldas, Marco Pérez hace balance en exclusiva para este medio.

¿Cómo se encuentra tras terminar la temporada?
Estoy muy feliz y satisfecho por cómo ha sucedido esta temporada. Ha estado nutrida de momentos muy importantes que me han hecho crecer mucho como torero y como persona. Creo que se ha visto una evolución muy considerable desde el inicio en febrero hasta ahora al final en mi confirmación en Madrid, aunque todavía con muchos errores que corregir. Esto es un camino muy largo y se trata de ir mejorando en el día a día, pero me encuentro muy feliz de haber podido conocer nuevas aficiones y haber vuelto a plazas que me tratan siempre con mucho cariño.

¿Qué hace un torero durante el invierno?
Descansar un poco e intentar desconectar de esa burbuja. Intentar en la medida de lo posible desconectar de todas esas preocupaciones, de esa presión y esos miedos que te rodean durante la temporada; y aprovechar para pasar un poco de tiempo junto a tu familia y amigos. Espero viajar a América para asumir algunos compromisos en noviembre o diciembre, pero principalmente recargar las pilas para retomar los entrenamientos con mayor frescura e intensidad de cara a la temporada 2027. 

90 orejas y 4 rabos en 46 festejos ¿Aquel niño que empezaba a torear con seis años se imaginaba algo así?
Creo que lo soñaba, pero no me imaginaba que fuera a llegar tan pronto. Cuando uno empieza, lo bonito es soñar con lo más grande, con compartir cartel con los toreros a los que admiras y tener ese reconocimiento del público. 
Siempre me he tomado  la preparación y la mentalización de forma bastante estricta desde muy pequeño, con la vista puesta en llegar a cumplirlo, pero no podía imaginar que en tan poquito tiempo sucediera todo de manera tan frenética. Estoy viviendo la realidad de lo que soñé de pequeño, pero siendo consciente de que todavía me quedan muchas metas por cumplir.

Cuando se torea tanto de seguido ¿Se ha parado a pensar en lo que está consiguiendo?
Una vez que te invade ese ritmo tan frenético de la temporada, hay que adaptarse a esas circunstancias de otro tipo de vida, pero siendo feliz y disfrutando con lo que estás haciendo. Es difícil llevar a cabo ese control, porque cuesta salir de esa incertidumbre y de esa presión diaria, pero creo que está bien de vez en cuando dedicarte un tiempo para ti mismo, tener los pies en la tierra y hacer un balance global de cómo está sucediéndose la temporada.

¿Siente presión por triunfar cada tarde? ¿Le pesan más sus propias expectativas o la exigencia del público?
Al final siempre es necesario cortar orejas para tener ese ambiente, pero sobre todo cuando comienzas a abrirte paso en esta larga andadura y todavía no eres conocido por el público general, que necesitas ese golpe sonado del triunfo diarios. Sí genera cierta presión, porque muchas veces estamos condicionados por el juego de de los toros, y muchas veces te ves obligado a tomar otras vías que se pueden apartar un poco de tu concepto personal pero que te llevan al triunfo. 
Es un camino muy largo, en el que más que la presión del público, es la presión que se genera uno mismo por si vas a estar a la altura de las expectativas, pero al final, somos artistas que debemos transmitir sentimiento al tendido, y eso ocurre cuando te olvidas de tus pensamientos y te centras en lo que siente tu corazón

¿Qué significó Santander, como bautismo de sangre?
Ha sido una de las tardes que me ha hecho fortalecerme y adquirir una mentalización más fuerte. Estar parado unos días me sirvió mucho para bajar esas revoluciones de la temporada, volver a retomar conciencia de qué lugar estaba ocupando y volver a marcar objetivos en el horizonte de cara al final de la temporada. 
Esa corrida me dio mucha credibilidad de cara a los profesionales, en una faena de total entrega y de mucha ambición. Cuando me perfilé para matar al toro y llegó el percance, tuve que convencerme de superar esos miedos y asumir ese riesgo, sabiendo a lo mejor que podía llegar ese percance, teniendo en cuenta esa responsabilidad del triunfo. 

¿Cómo se vuelve a la cara del toro tras una cornada tan grave?
Cuando uno vuelve a encontrarse con el toro y se encuentra perfilándose para entrar a matar, te entra cierta inseguridad y te ves otra vez cogido. Es duro superar esa situación y quitarse los fantasmas de la cabeza, pero una vez que ves que eres capaz de volver a obtener esa confianza en la suerte suprema, te hace crecer y evolucionar mucho.

¿Qué ha cambiado en Marco Pérez durante la temporada?
Afortunadamente han cambiado muchas cosas para bien, o así lo he intentado. Ha sido una temporada con mucho volumen de festejos, y estoy orgulloso de esa regularidad conseguida, de haber superado determinadas tardes claves, y de ver que he sido capaz de sobreponerme a esa presión, que a veces pues nos atormenta de más. Haber sentido el cariño y reconocimiento de los aficionados han hecho poder sentirme muy reconfortado interiormente, de que todos los entrenamientos previos han merecido la pena. 

¿Cuál ha sido su punto débil en esas 46 fechas?
Al llevar ese ritmo que te obliga al triunfo diario y que te permite pensar poco, puede uno acomodarse en este toreo más técnico, que no es el concepto que estoy buscando. Ahora que tengo ese tiempo necesario para la reflexión y para la evolución en mi toreo, y creo que es momento de sorprender en el 2027, con un toreo más profundo y de mayor sentimiento, de vuelta a mis orígenes. 


Terminó en Madrid, en una tarde de expectación, donde se colgó el cartel de “No hay billetes”, y donde fue tratado con exigencia, como una figura del toreo ¿Cómo recuerda esa tarde? 
Fue una tarde muy dura psicológicamente, muy difícil de asimilar, de sentir a veces cierto desconcierto de no entender por qué la gente recriminaba ciertos aspectos de mi faena. Creo que lo más importante de ese día fue no salirme del planteamiento que llevaba, al mantenerme muy sereno en todo momento, para ser capaz de sobreponerme a esas circunstancias. 
El triunfo no pudo llegar, pero es bonito que se cree ese cierto runrún en la plaza, ya que el toreo debe despertar sentimientos, y hubiera sido muchísimo peor alcanzar una indiferencia por parte del tendido. Haber generado esa controversia es un buen síntoma de que la gente espera mucho de mí y me exigen para ello, para que me entregue totalmente, como así lo intenté, lógicamente con muchos errores, pero con mucha pasión y entrega.

¿Sale reforzado de su paso por Madrid?
Yo creo que sí. Siempre es positivo, y creo que me va a fortalecer mucho para futuros compromisos en esta plaza. Fue una tarde que sin tener triunfos numéricos y sin haber salido las cosas como yo soñaba, ha tenido bastante impacto, y es lo que al final te hace crecer. 
Una tarde así te evolucionar y mejorar, para cuando vengan situaciones parecidas, ser consciente de los errores que cometí y anteponerse a ello, para agradar en la manera de lo posible a todo el público.

¿Qué cambiaría de aquella tarde?
Muchas cosas y ninguna a la vez. Es un día que va a quedar grabado para mi historia y creo que fue una tarde única y muy especial. Quizás a largo plazo sea de las tardes a las que más agradecido esté, por haberme transmitido esa enseñanza de cara a futuros compromisos.
 
¿Tiene ilusión de volver a Madrid el próximo San Isidro? 
Sí, muchísima ilusión. A pesar de esa cierta controversia en el interior de la plaza, tuve el reconocimiento de muchísimos aficionados a las puertas del patio de cuadrillas, y yo lógicamente traté de corresponder a todo el mundo, hacerme fotos, firmar autógrafos, y dedicarles tiempo. Eso me dio mucha fuerza y mucha moral aquella tarde. Y pues sí, estoy muy ilusionado de volver a la plaza más importante, y estoy deseando encajar verdaderamente con mi toreo en la afición y poder sentir los olés de Madrid, que también sentí en ciertos momentos el pasado 3 de octubre. 

Sevilla espera con anhelo a aquel niño que cortó un rabo de becerrista y dos orejas de novillero con caballos. ¿Cuáles fueron los motivos de su ausencia en la pasada Feria de abril?
Fue una negociación totalmente amistosa. Me hubiera hecho una grandísima ilusión volver a pisar su Maestranza, que es una de las plazas más especiales para sentirse torero, para sentirse artista y reconocido por una afición única. Finalmente, por determinados puntos no pudimos llegar a un acuerdo

¿Estará en Sevilla en 2027?
Se ha vuelto a retomar esa conversación, y creo que si Dios quiere, estaremos en 2027 en Sevilla. Me va a permitir tener un año más de experiencia de oficio y rodaje, para llegar con mayor madurez, más preparado y ofreciendo una mejor versión de mí mismo, e intentar volver a conquistar a uno de los públicos con los que más identificado me siento. 


¿Qué espera de la próxima temporada?
El planteamiento es similar al de este año, que ha sido de dar un paso más grande. He estado presente en casi todas las ferias de vital importancia del panorama taurino, y se ha confirmado que puedo estar a la altura de esas expectativas de ese tipo de compromisos. Voy a intentar que el año que viene sea la temporada de mi consolidación definitiva, y espero repetir en la mayor parte de las plazas que he pisado este año, de las que estoy muy agradecido por haber recibido tanto cariño. 

Durante el verano corrieron por los mentideros ciertos rumores de cambio de equipo. Finalmente ha confirmado la continuidad con el maestro Juan Bautista como apoderado. ¿En algún momento se planteó cambiar de gestor para su carrera? 
No, en absoluto. Me sorprendieron mucho esos ciertos rumores, que no tenían ningún sentido. Mi relación con mi apoderado Juan Bautista ha sido siempre muy especial y muy bonita desde que me apoderó cuando tenía tan solo 12 años, cuando decidió apostar por mí desde muy pequeño y todavía tenía un futuro muy incierto. Creo que se han ido cumpliendo todos los sueños y metas que nos habíamos propuesto cuando empezamos, y pues continuaremos nuestra andadura juntos muchos años más. Todavía nos quedan muchos sueños por cumplir

¿Qué le aporta Juan Bautista?
Me aporta muchas cosas. Mi mayor seguridad la encuentro en la plaza, pues ha sido figura del toreo durante 20 años y tiene muchísima experiencia. Estando en el ruedo me siento muy seguro teniéndolo a mi lado para matizar cualquier error que me surja. Soy consciente de que con todo lo que me diga, tengo la seguridad de que va a resultar de forma correcta y para mi beneficio.

¿Qué parte de Marco Pérez todavía no conoce el aficionado?
Creo que la mayor parte. Todavía me queda muchísimo por corregir y evolucionar. Es un camino muy largo en el que siempre te queda algo por aprender, y creo que todavía queda mucho de mí por ver, por ver el toreo que yo siento y el que quiero interpretar. Estoy deseando que comience ya la preparación de la temporada del 2027, para ponerme a trabajar en todo ello y sentir que puedo sorprender a los aficionados el año que viene. 



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