Crónicas

El magisterio de Ferrera sostiene la tarde en Soria

El veterano diestro extremeño pasea dos orejas de peso y da dos vueltas al ruedo tras imponer su acusada personalidad frente a un deslucido encierro de Peñajara

Manolo Herrera

Manolo Herrera

Redactor

27 de Junio de 2026
El magisterio de Ferrera sostiene la tarde en Soria

Ficha del Festejo

PlazaSoria
GanaderíaToros de Peñajara de Casta Jijona

Antonio Ferrera

Oreja y oreja con fortísima petición de la segunda (dos vueltas al ruedo)

El Fandi

Ovación con saludos tras petición y ovación con saludos.

Ismael Martín

Silencio y silencio.

El coso de San Benito abría sus puertas en una tarde de gran expectación que congregó a dos tercios de entrada en los tendidos sorianos. Frente a un encierro de Peñajara de Casta Jijona, impecablemente presentado pero que a la postre ofreció un juego marcadamente deslucido y complejo en su conjunto, la veteranía, el oficio y la clarividencia de los espadas se convirtieron en el único faro posible para salvar la función.

Abrió plaza Antonio Ferrera ante un ejemplar de escaso recorrido y nulo celo. El extremeño, tirando de esa asombrosa solvencia que le caracteriza, anduvo sobrado de recursos. Tras un vistoso tercio de banderillas que quiso compartir de manera fraternal con sus dos compañeros de terna, Ferrera hilvanó una faena de absoluto mérito, extrayendo agua de un pozo casi seco y firmando las tandas más lucidas sobre el pitón derecho. Una estocada en todo lo alto puso el broche de oro a su labor, paseando el primer apéndice. Lo gordo, sin embargo, llegó en el cuarto. El astado, que inicialmente salió suelto y manoseando, rompió a tener fondo y una transmisión encastada. Ferrera volvió a regalar un vibrante tercio de banderillas, esta vez junto a las facultades del subalterno Ángel Otero. Con la muleta, el de Ibiza cuajó una obra de enorme calado, preñada de duende, temple y una arrolladora personalidad por ambos pitones que terminó por poner a los tendidos en pie. Tras recetar una gran estocada al encuentro, paseó una oreja de peso con una atronadora petición de la segunda que la presidencia no concedió, obligando al torero a dar dos clamorosas vueltas al ruedo en lo que supuso el cenit de la tarde.

El Fandi derrochó la entrega y el pundonor que lleva por bandera. Al segundo de la tarde lo recibió con una espectacular larga cambiada de rodillas en el tercio, encadenando un variado saludo capotero por verónicas y chicuelinas. Volvió el alboroto en banderillas junto a Ferrera e Ismael Martín, preludio de una faena de muleta de máxima disposición ante un toro noble pero de alarmante justicia de fuerzas. El granadino lo dio todo, templando la endeble embestida, pero tras un pinchazo previo a la estocada, el premio quedó en una cariñosa ovación tras fuerte petición. Peor suerte corrió en el quinto, un animal desrazado y completamente vacío de casta que no ofreció la más mínima opción de lucimiento. El Fandi se estrelló contra la sosería y la falta de transmisión del de Peñajara, abreviando con decoro tras un pinchazo y una estocada para volver a ser ovacionado por su constante voluntad.

Le tocaba la papeleta más amarga de la juventud a Ismael Martín, quien se marchó de Soria con un injusto lote que apenas le permitió esbozar el gran concepto que atesora. Su primero fue un animal inválido que se paró en seco a las primeras de cambio en la muleta. El salmantino anduvo firme, tratando de justificarse en la distancia corta y buscando arrancar muletazos donde no había emoción ni entrega posible; lo más rotundo de su debut en la tarde fue una estocada de perfecta ejecución en todo lo alto. Frente al sexto, la decoración empeoró: un toro complejo, áspero y que desde el primer capotazo defendió su terreno echando las manos por delante y la cara arriba. No hubo opción alguna para el chaval, que anduvo firme y seguro antes de pasaportarlo de una estocada, asumiendo con dignidad el riguroso silencio de la plaza.

Ficha del festejo
Soria, sábado 27 de junio de 2026. Plaza de toros de Soria. Feria de San Juan. Dos tercios de entrada.
Ganadería: Toros de Peñajara de Casta Jijona, bien presentados pero de deslucido, soso y complejo juego en su conjunto. Destacó por su transmisión el cuarto, el mejor del encierro.
Antonio Ferrera: Oreja y oreja con fortísima petición de la segunda (dos vueltas al ruedo).
El Fandi: Ovación con saludos tras petición y ovación con saludos.
Ismael Martín: Silencio y silencio.

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