Ecos de galope en una corrida de toros con clase en Madrid
Las Ventas colgó el "no hay billetes" en una corrida de rejones de buen nivel, marcada por el juego de los de Sánchez y Sánchez y las actuaciones de Andy Cartagena, Ventura y Hermoso de Mendoza.
24 de Mayo de 2026

Ficha del Festejo
PlazaLas Ventas
GanaderíaHerederos Ángel Sánchez y Sánchez
Andy Cartagena
Vuelta al ruedo y oreja
Diego Ventura
Silencio y oreja
Guillermo Hermoso de Mendoza
Silencio y silencio
Madrid vivió una de esas tardes de rejones en las que el palco terminó monopolizando buena parte de las conversaciones al finalizar el festejo. Con la plaza llena y un ambiente de gran cita desde mucho antes del paseíllo, la corrida de Herederos Ángel Sánchez y Sánchez dejó toros de magnífico juego y actuaciones de mucho contenido, especialmente la de Andy Cartagena, que se topó con una presidencia inflexible tras una faena de clara dimensión de trofeo.
El alicantino, Andy Cartagena, abrió plaza frente a un toro que pronto se quedó fijo y persiguió con enorme codicia las monturas. Clavó los dos primeros rejones en buen sitio y comenzó entonces una labor muy templada, toreando en redondo por todo el ruedo a un animal de galope constante que, por momentos, incluso le ganaba terreno al caballo. Llegaron después tres quiebros ajustadísimos en la cara del toro, sin que el astado dejara nunca de galopar, además de unas banderillas cortas al violín que terminaron de encender los tendidos. El rejón de muerte cayó algo trasero, pero fue fulminante. La petición de oreja resultó mayoritaria y sonora, aunque el presidente decidió no concederla, provocando una bronca monumental. Andy dio una vuelta al ruedo de gran peso mientras el excelente toro se marchaba al arrastre sin el aplauso merecido, sepultado por la protesta del público.
Diego Ventura lidió en segundo lugar a un toro que salió algo suelto y sin terminar de fijarse en el caballo pese al recibo a porta gayola con la garrocha. El primer rejón cayó arriba, pero el segundo resultó defectuoso y condicionó completamente la lidia posterior. El toro comenzó a sangrar en exceso, perdió fuerzas rápidamente y terminó rajándose hacia tablas. Con “Nómada”, Ventura logró algunos momentos estimables, aunque el astado apenas pudo desarrollar sus posibilidades antes de acabar prácticamente echado. El público pitó al toro, aunque quedó la sensación de que nunca llegó a verse realmente debido al castigo recibido.
Guillermo Hermoso de Mendoza dejó en el tercero una actuación de gusto y buen concepto. Recibió también a porta gayola a un toro alegre, que embestía moviendo el rabo y metiendo muy bien la cara. El primer rejón quedó apenas trasero y el segundo, en todo lo alto. El navarro toreó con suavidad a un animal que galopó con ritmo y transmisión, dejando además un quiebro de enorme ajuste con “Eduardo” antes de adornarse incluso con rosas en una labor muy conectada con el tendido. El rejón final cayó en buen sitio y Guillermo se bajó del caballo convencido del premio, pero el descabello a la segunda dejó todo en silencio. El toro fue ovacionado en el arrastre.
El cuarto devolvió el protagonismo a Andy Cartagena, esta vez frente a otro toro de grandes condiciones. El animal tuvo recorrido, nobleza y una extraordinaria forma de seguir al caballo. Andy volvió a clavar arriba los rejones y firmó una faena muy ligada, toreando en redondo por todo el anillo venteño. Destacó especialmente un momento de enorme nobleza del toro cuando el caballo quedó prácticamente encima de él y el astado evitó hacer sangre. Tras un pinchazo, el rejoneador acertó al segundo intento y paseó una oreja que terminó premiando el conjunto de sus dos actuaciones y compensando, en parte, la no concedida en el primero. El toro fue aplaudido en el arrastre.
Ventura encontró en el quinto un toro de gran presencia y mejores hechuras. Aunque salió algo suelto, poco a poco fue centrando su embestida y permitió al jinete sevillano construir una faena de menos a más. El momento más rotundo llegó cuando lo toreó dando la vuelta al ruedo con todo el caballo, y no únicamente con las grupas, demostrando capacidad y comprensión de un toro al que entendió perfectamente pese a la impaciencia de parte del público, que pedía el cambio prematuramente. Un rejón bien colocado y el descabello al primer intento fue premiado con la oreja.
Cerró plaza Guillermo Hermoso de Mendoza frente a un toro que comenzó fijo pero terminó mostrándose más suelto. El navarro volvió a dejar los rejones en buen sitio y toreó con verdad a un animal que siguió con entrega las monturas, permitiendo embroques muy ajustados y banderillas de mérito. Sin embargo, la espada volvió a jugarle una mala pasada: dos pinchazos, un rejón defectuoso y otro definitivo terminaron por dejar todo en silencio.
Madrid despidió así una tarde de rejones de gran nivel, marcada por el buen juego de varios toros y por la sensación de que Andy Cartagena había firmado una de las actuaciones más rotundas del festejo sin recibir el premio que gran parte de la plaza consideró merecido.

Plaza 1

Plaza 1

Plaza 1

Plaza 1

Plaza 1

Plaza 1

Plaza 1


