Lisboa vivió una noche para el recuerdo con la alternativa de Duarte Fernandes, que culminó una actuación sobresaliente en una abarrotada Campo Pequeno. La plaza lisboeta colgó el cartel de "No hay billetes" en una velada marcada por el esperado regreso de Diego Ventura a la capital portuguesa.
La histórica plaza de Campo Pequeno registró un ambiente de las grandes ocasiones para una corrida que quedará grabada en la memoria del joven rejoneador portugués. Duarte Fernandes tomó la alternativa en un escenario inmejorable y respondió con una actuación de máxima categoría, convirtiéndose en el gran triunfador de la noche.
El luso firmó la faena más completa del festejo, destacando especialmente en el tercio de banderillas, donde exhibió un extraordinario dominio técnico, ajustándose al máximo en cada reunión y batiendo al pitón contrario con una exposición y un temple que levantaron al público de sus asientos. Su actuación fue creciendo en intensidad hasta culminar una labor de gran madurez y personalidad.
Tras consumar el último rejón de muerte de la noche, Fernandes recibió el reconocimiento de los tendidos con dos vueltas al ruedo antes de abrir la Puerta Grande, poniendo el broche de oro a una alternativa soñada en la catedral del toreo a caballo.
El festejo también estuvo marcado por el regreso de Diego Ventura a Lisboa, un acontecimiento que despertó una enorme expectación y contribuyó a que Campo Pequeno presentara un lleno absoluto, confirmando el gran momento que atraviesa el rejoneo en Portugal.