El torero de Trigueros corta tres orejas y vuelve a erigirse en protagonista de la temporada; Daniel Luque pasea un trofeo de mérito y Pablo Aguado deja destellos de su toreo más puro
David de Miranda continúa escribiendo una temporada de ensueño. El diestro onubense volvió a dejar patente en la plaza francesa de Istres que atraviesa el mejor momento de su carrera al abrir una nueva Puerta Grande tras cortar tres orejas en una actuación presidida por la firmeza, la verdad y una entrega sin fisuras. Tarde grande para el torero de Trigueros, que volvió a imponerse con autoridad y a sumar un nuevo triunfo de peso en un 2026 que lo está consolidando como uno de los nombres propios del escalafón.
Ante dos tercios de entrada, los toros de La Purísima y Zalduendo ofrecieron un juego variado en una tarde de interés en la que también dejaron importantes actuaciones Daniel Luque y Pablo Aguado, premiados con una oreja cada uno.
La primera gran ovación de la tarde para David de Miranda llegó frente al segundo, un toro de La Purísima noble y manejable que permitió al onubense mostrar la serenidad y el poso que caracterizan su actual momento. Con una muleta templada y siempre adelantada, fue construyendo una faena de menos a más, destacando especialmente las tandas sobre la mano derecha, ligadas y mandonas. Remató su labor con unas ajustadas manoletinas antes de dejar una estocada efectiva que le abrió la puerta de la primera oreja.
La dimensión rotunda llegó en el quinto. El toro de Zalduendo tuvo movilidad y transmisión, aunque también ciertas dificultades que exigían firmeza y convencimiento. David de Miranda entendió pronto las condiciones del animal y decidió apostar sin reservas. A medida que avanzó la faena fue imponiendo su ley hasta lograr que la embestida discurriera por donde él quería. El tramo final tuvo aroma de triunfo grande. Metido entre los pitones, invadiendo terrenos comprometidos y apostándolo todo, puso a la plaza en pie. La estocada, ejecutada con rotundidad, rubricó una obra de gran peso y contenido. Las dos orejas fueron el justo reconocimiento a una actuación de máxima entrega.
También dejó una tarde importante Daniel Luque. El sevillano volvió a demostrar su extraordinaria capacidad para resolver cualquier tipo de compromiso. Frente al primero de La Purísima firmó una labor de gran calidad y profundidad, toreando con suavidad y gobierno por ambos pitones. Sin embargo, el fallo con los aceros diluyó sus opciones de triunfo, quedando todo en una ovación tras aviso.
Sí logró tocar pelo en el cuarto, un Zalduendo áspero y exigente que planteó una prueba de auténtico compromiso. Luque tiró de oficio, inteligencia y autoridad para someter una embestida nada fácil. La estocada, de impecable ejecución, terminó de redondear una actuación de mucho mérito que fue recompensada con una oreja.
Por su parte, Pablo Aguado dejó una nueva demostración de su personal concepto del toreo. Poco pudo hacer frente al tercero de Zalduendo, un animal que nunca terminó de entregarse y que pronto marcó sus querencias hacia las tablas.
Sin embargo, el sevillano sí encontró materia prima para el lucimiento en el sexto, un toro de La Purísima noble y colaborador. Allí aparecieron los mejores pasajes de su actuación, especialmente al natural, donde Aguado volvió a dibujar muletazos largos, suaves y cargados de personalidad. Una faena de aroma clásico que encontró eco en los tendidos y fue premiada con una oreja.
Al término del festejo, el gran nombre propio volvió a ser el de David de Miranda. Una nueva Puerta Grande que confirma que lo suyo ya no es una racha pasajera, sino la consolidación de un torero que ha conseguido abrirse paso entre los protagonistas de la temporada a base de esfuerzo, verdad y triunfos incontestables.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Istres (Francia). Primer festejo de la Feria Taurina de Istres 2026. Dos tercios de entrada.
Toros de La Purísima (1º, 2º y 6º) y Zalduendo (3º, 4º y 5º), bien presentados y de juego variado. Más manejables y con mejor ritmo los de La Purísima; los de Zalduendo ofrecieron movilidad, aunque con menor entrega.
• Daniel Luque, ovación tras aviso y oreja tras aviso.
• David de Miranda, oreja y dos orejas.
• Pablo Aguado, silencio y oreja.
Incidencias: David de Miranda salió a hombros por la Puerta Grande tras cortar tres orejas y firmar una de las actuaciones más destacadas de la jornada en el coso francés.