Luque corta una oreja y Borja Jiménez pasea otro trofeo en Dax
El sevillano destacó ante el cuarto, mientras Borja Jiménez cortó una oreja al quinto y Marco Pérez dejó una notable imagen en una tarde de entrega

Javier Holgado
Redactor

Ficha del Festejo
PlazaDax
GanaderíaEl Freixo
FestejoPlaza de toros de Dax (Francia). Feria de Dax 2026. Se lidiaron seis toros de El Freixo. La corrida de El Freixo ofreció un buen juego con varios toros premiados con palmas en el arrastre
Daniel Luque
palmas, oreja tras aviso
Borja Jiménez
silencio, oreja
Marco Pérez
ovación, palmas
El primer toro de la feria salió con movilidad y cierta tendencia a buscar al capote, cumpliendo posteriormente en el tercio de varas. En la muleta de Daniel Luque mantuvo esa condición, destacando especialmente por el pitón izquierdo, donde el sevillano logró varias series ligadas y de buen ajuste. Luque manejó los tiempos con inteligencia y consiguió extraer lo más potable del animal. Culminó su actuación con una estocada entera y contraria, siendo ovacionado con palmas.
El segundo mostró buenas condiciones de salida, permitiendo a Borja Jiménez lucirse a la verónica. En el quite, Marco Pérez dejó también su sello con un conjunto de chicuelinas. El de El Freixo tuvo mayor profundidad y transmisión por el lado derecho, llegando incluso a sonar la música, mientras que por el izquierdo se mostró inicialmente más exigente. Borja Jiménez consiguió imponerse con autoridad y logró dos tandas de gran nivel, tirando del toro con firmeza. Sin embargo, los problemas con la espada le hicieron perder la posibilidad de premio. Palmas en el arrastre y silencio para el torero.
El tercero tuvo un buen comportamiento desde el inicio, abriéndose en los lances de recibo de Marco Pérez antes de acudir con bravura al caballo. Noble y manejable por ambos pitones, le faltó quizá una mayor capacidad de transmisión. El joven salmantino desarrolló una faena extensa basada en la variedad y en la facilidad con la que resolvió las dificultades, aunque la profundidad apareció con mayor claridad en algunas series concretas. Marco Pérez, consciente de que necesitaba redondear su actuación, se volcó con la espada y ejecutó una estocada recibiendo en el centro del ruedo. La espada quedó entera, vertical y ligeramente caída, esfumándose así el trofeo. Tras aviso, necesitó descabellar. Palmas para el toro y saludo al tercio.
El cuarto fue un animal noble en el capote de Daniel Luque, respondiendo también con entrega en el caballo, aunque algo justo de raza para que sus buenas condiciones alcanzaran mayor relieve. El sevillano supo medir cada tiempo de la faena y templó con precisión por ambos lados, componiendo varias tandas de gran naturalidad. Ante un toro al que le faltó emoción, Luque puso sobre el ruedo su madurez, su temple y la profundidad de su concepto. Tras sonar un aviso, acabó con una estocada entera de rápida efectividad. Cortó una oreja, mientras el toro recibió palmas en el arrastre.
El quinto fue recibido por Borja Jiménez a portagayola, protagonizando después un variado saludo capotero por delantales y chicuelinas en los medios. El ejemplar de El Freixo pasó por el caballo con escaso brío y se mostró algo suelto durante las banderillas. Aunque no siempre humilló y tendió a salir de las suertes, terminó ofreciendo posibilidades en la muleta. Borja Jiménez puso la emoción que le faltaba al animal, manteniendo la franela en la cara para conseguir ligar los muletazos. Algunas tandas al natural alcanzaron especial relieve y encontraron una respuesta favorable en los tendidos. Una estocada casi entera puso fin a la faena y le valió una oreja. Palmas para el toro en el arrastre.
El sexto, serio de presencia, salió abanto y sin terminar de fijarse en los primeros lances. En el caballo empujó con decisión en el primer encuentro y volvió a cumplir en el segundo, donde Puchano supo medirlo. El de El Freixo desarrolló una embestida descompuesta, sin mala condición pero tampoco con excesiva calidad. Marco Pérez volvió a mostrar su capacidad técnica, enfrentándose con seguridad al incómodo calamocheo del animal. El salmantino consiguió hacerlo romper hacia el pitón izquierdo a mitad de faena para después continuar por el derecho, tratando de aprovechar todas sus posibilidades. En los últimos compases, con el eclipse ya visible, parte del público no terminó de valorar la última tanda de naturales de frente. Mató de una estocada entera trasera y fue despedido con palmas.


