Crónicas

Daniel Luque firma una gran encerrona y sale a hombros de Mont de Marsan

Luque volvió a demostrar su momento con una tarde de tres orejas, dejando lo mejor ante el tercer toro.

Antonio Tortosa

Antonio Tortosa

Redactor

25 de Julio de 2026
Daniel Luque firma una gran encerrona y sale a hombros de Mont de Marsan
Foto: Philippe Gil Mir

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Mont de Marsan, Francia
GanaderíaToros de Fuente Ymbro (1º y 6º), El Parralejo, Juan Pedro Domecq, Victoriano del Río y La Quinta
FestejoDaniel Luque firmó una actuación de gran compromiso en su encerrona de Mont de Marsan, dejando como momento cumbre la lidia al tercer toro, de Juan Pedro Domecq, al que cuajó una faena de gran profundidad y temple que fue premiada con las dos orejas. También destacó frente al segundo, de El Parralejo, al que cortó una oreja tras una labor variada y de gran conexión con los tendidos, quedando la segunda sin conceder pese a la fuerte petición del público. Con el resto del lote, el sevillano tuvo que imponerse a toros de escasas opciones. Frente al primero y al cuarto mostró oficio y firmeza ante ejemplares con poca transmisión, mientras que el quinto, noble pero falto de entrega, no permitió que la faena alcanzara mayor vuelo. Cerró la tarde con otro Fuente Ymbro, bravo en varas pero de embestida tardía, del que logró extraer los mejores momentos de la faena antes de que el animal se apagara. La actuación concluyó con una ovación que reconoció el esfuerzo y la entrega de Luque durante toda la corrida.

Daniel Luque

palmas, oreja con petición de la segunda, dos orejas, palmas, palmas y ovación


Abrió plaza un serio ejemplar de Fuente Ymbro que salió con escasa entrega y embistiendo con rigidez en el recibo capotero. Apenas se empleó en el caballo y durante la lidia mostró un comportamiento distraído, complicando también el tercio de banderillas. Ya con la muleta, Daniel Luque logró sujetarlo en los terrenos de chiqueros y, a base de firmeza y mando, extrajo algunas tandas meritorias ante un toro sin posibilidades de lucimiento. La espada cayó entera al segundo intento. Palmas.


El segundo, de El Parralejo, más bajo de hechuras y bizco, dejó una buena impresión desde el capote por su movilidad y empuje en el caballo. Tras el primer puyazo, Luque respondió con un vistoso quite por chicuelinas. En la muleta apareció un animal de embestida templada y calidad, aunque falto de mayor fondo para mantener el ritmo de la faena. El torero de Gerena puso la emoción con una labor variada, imaginativa y muy conectada con los tendidos. Una estocada fulminante puso fin a la obra. Paseó una oreja con fuerte petición de la segunda, no concedida por la presidencia, lo que provocó protestas del público.


El tercero, de Juan Pedro Domecq, tuvo presencia y calidad desde su salida. Luque lo saludó con un inspirado ramillete de verónicas rematado con una larga cordobesa. Tras cumplir en varas, el sevillano sufrió una voltereta en los compases iniciales de la faena, aunque se repuso sin perder la compostura. El toro ofreció mejores condiciones por el pitón derecho y el diestro construyó una faena seria, asentada y bien estructurada, aprovechando al máximo sus virtudes. Una estocada de rápido efecto rubricó una actuación premiada con las dos orejas.


El cuarto, de Victoriano del Río, fue recibido con una ovación por su imponente presencia. En el caballo cumplió en tres encuentros, destacando especialmente el tercero por su entrega. Aunque mejoró durante la lidia, llegó a la muleta con escasa fuerza, lo que limitó las opciones del torero. Aun así, Luque dejó momentos de mérito, especialmente en un cambio de mano que estuvo cerca de costarle un disgusto tras un serio aviso del animal. Mató de una estocada entera. Palmas.


El quinto, un armónico ejemplar de La Quinta, destacó por su nobleza, aunque nunca terminó de romper hacia adelante. Cumplió en varas y después mostró una embestida correcta, pero sin terminar de entregarse, saliendo a media altura y perdiendo interés en los finales de las series. Luque trató de mantener viva la faena, incluso cuando sonó la música con el toro ya venido a menos. Insistió con inteligencia, tapándole siempre la cara para provocar nuevas embestidas, aunque la falta de transmisión del astado impidió alcanzar mayores cotas. Falló con la espada antes de necesitar el descabello. Palmas.


Cerró la corrida otro toro de Fuente Ymbro, de embestida tardía pero bravo en el caballo, donde empujó con fuerza en los dos puyazos. También en la muleta necesitó el toque constante de Luque para romper hacia adelante. El sevillano consiguió extraer dos tandas de notable nivel con la mano derecha gracias a su paciencia y colocación, aunque el toro terminó apagándose con el paso de la faena. Tras adornarse con unas ajustadas luquecinas, dejó una estocada entera, pero tuvo que recurrir al descabello. Ovación. 
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Philippe Gil Mir Fotógrafía
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