Crónicas

Antonio Ferrera indulta un toro de El Capea y firma una tarde histórica en Muro

El balear sale a hombros tras cortar dos orejas y rabo en su segundo y lograr el indulto de un extraordinario ejemplar de El Capea; Olga Casado pasea cuatro orejas y Perera se estrella con el acero

Eduardo Elvira

Eduardo Elvira

Director

20 de Junio de 2026
Antonio Ferrera indulta un toro de El Capea y firma una tarde histórica en Muro

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros Muro
GanaderíaToros de El Capea

Antonio Ferrera

Dos Orejas Y Rabo Simbólico (indulto) y Dos Orejas y Rabo

Miguel Angel Perera

Silencio y Ovación Tras Aviso

Olga Casado

Dos Orejas y Dos Orejas

La Monumental de Muro vivió una de esas tardes que quedan grabadas en la memoria de los aficionados. Antonio Ferrera fue el gran protagonista de un festejo marcado por el indulto de un extraordinario toro de El Capea, premiado por su bravura, clase y calidad excepcionales. El torero balear cuajó una obra de enorme profundidad y sentimiento que encontró su culminación en el perdón de la vida del astado, antes de rubricar una actuación redonda con dos orejas y rabo en su segundo enemigo.

Desde el inicio dejó claras sus intenciones Ferrera frente al primero de la tarde. Lo recibió con dos largas cambiadas junto a tablas antes de llevarlo con temple hacia los medios. Ya con la muleta, comenzó la faena de rodillas para encender los tendidos y dar paso a una labor de enorme calado. El toro de El Capea resultó un ejemplar excepcional, humillando, repitiendo y embistiendo con una clase sobresaliente. Ferrera se abandonó por completo al toreo, especialmente al natural, donde logró momentos de una profundidad extraordinaria. El silencio reverencial que se instaló en la plaza durante algunas tandas fue el mejor reflejo de la emoción que transmitía la obra. La petición de indulto fue creciendo hasta hacerse clamorosa y el presidente terminó concediendo el perdón al bravo ejemplar.

La tarde del balear no terminó ahí. En el cuarto volvió a demostrar su capacidad para entender a cada animal. El toro llegó justo de fuerzas, obligando a Ferrera a sostener la embestida con oficio, paciencia y autoridad. Incluso en banderillas levantó al público de sus asientos al invitar al sobresaliente mallorquín Gabriel Pericás a compartir protagonismo en un tercio muy celebrado. Con la muleta construyó una faena inteligente, basada en el temple y el conocimiento de las condiciones del toro. Lo mejor volvió a llegar al natural, donde ligó varias tandas de enorme verdad. Mató recibiendo y, aunque la espada cayó baja, paseó dos orejas y rabo que certificaron una tarde triunfal.

Miguel Ángel Perera no tuvo la misma fortuna pese a dejar momentos de gran nivel. En su primero encontró un toro de correcta presencia con el que basó la faena en el pitón izquierdo. Hubo firmeza y voluntad, pero faltó continuidad para terminar de conectar con los tendidos. Tras una labor demasiado prolongada y una estocada acompañada de dos descabellos, escuchó silencio.

Más mérito tuvo su actuación frente al quinto. El toro llegó castigado y sin excesivo fondo, pero Perera logró extraer muletazos de enorme calidad, especialmente al natural. También dejó una destacada serie sobre la mano derecha, llena de profundidad y empaque. Cuando la faena parecía alcanzar mayores vuelos, el conjunto perdió intensidad en el tramo final. Los fallos con la espada volvieron a impedir el premio, escuchando un aviso mientras el toro era premiado con la vuelta al ruedo.

La novillera Olga Casado volvió a demostrar por qué es uno de los nombres más prometedores del escalafón. En el tercero construyó una faena templada y de buen concepto, basada principalmente en el pitón derecho. Al natural encontró mayores complicaciones, pero logró mantener el interés de una labor rematada con bernardinas antes de dejar una estocada caída. El palco concedió dos orejas en una decisión considerada generosa por parte de algunos sectores del público.

En el que cerraba plaza volvió a mostrarse entregada. El novillo pronto marcó sus limitaciones y terminó imponiendo su condición, impidiendo una mayor ligazón en la faena. Olga mantuvo la disposición durante todo el trasteo y, pese a que la obra se fue apagando poco a poco, volvió a tocar pelo tras una estocada delantera y caída. Otras dos orejas completaron una importante actuación de la novillera.

La tarde dejó el recuerdo imborrable de un gran toro de El Capea y la inspiración de Antonio Ferrera, protagonista absoluto de una jornada que ya forma parte de la historia reciente de la Monumental de Muro.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Muro (Mallorca). Corrida mixta.

Toros y novillos de El Capea, de buen juego en conjunto, destacando especialmente el primero de la tarde, premiado con el indulto, y el quinto, que fue distinguido con la vuelta al ruedo.

• Antonio Ferrera, dos orejas simbólicas e indulto y dos orejas y rabo.
• Miguel Ángel Perera, silencio y ovación tras aviso.
• Olga Casado, dos orejas y dos orejas.

Incidencias: Antonio Ferrera logró el indulto de un extraordinario toro de El Capea en una actuación de gran dimensión artística y emocional.

Más noticias de Crónicas