Crónicas

Alejandro Marcos corta una oreja en un duro encierro, para salir corriendo por el Jarama

Los astados de Los Maños y La Palmosilla no dieron opciones y pusieron en peligro constante a los matadores

Ruben Castillo

Ruben Castillo

Redactor

12 de Julio de 2026
Alejandro Marcos corta una oreja en un duro encierro, para salir corriendo por el Jarama

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Valdetorres de Jarama
GanaderíaToros de Los Maños y La Palmosilla

Alejandro Marcos

Oreja y Ovación

Manuel Diosleguarde

Vuelta al ruedo y Ovación

Mario Navas

Ovación y Vuelta al ruedo

Segunda y última semifinal de la Copa Chanel; y tres toreros afincados en Salamanca venían a dejar huella en la Plaza de Valdetorres de Jarama. Alejandro Marcos, Manuel Diosleguarde y Mario Navas, frente a estados de Los Maños y La Palmosilla.

Alejandro Marcos -sangre y azabache, en homenaje a Julio Robles- cuajó al primero de la tarde -Los Maños- a la verónica, ralentizando la embestida del animal, para rematarlo con una media de rodillas de mucho sabor. Tal y como lo paró de salida, lo hizo en el quite, dejando lances de máximos quilates. Se desmontaron Ivan García y Fernando Sánchez. Con la muleta, comenzó la faena por trincherazos para sacarse al toro a los medios, y se puso a torear en redondo. El toro era un tanto pegajoso embestía soltando la cara, pero el salmantino consiguió meterle en el canasto y dejar tandas por ambos pitones, llevando lo largo y haciéndolo todo a la altura que requería el animal, que se entregó en la muleta. Una faena muy torera y una estocada sin puntilla, le permitieron cortar la primera oreja de la tarde.

Con el cuarto, de La Palmosilla, firmó una emocionante faena Alejandro Marcos, ante un toro peligroso, que se quedaba a mitad de embestida y soltaba la cara el los finales, amagando con coger. El salmantino anduvo muy meritorio, tratando de hacer el torero ante el de La Palmosilla, y dejando muletazos de mucha pureza. Varios pinchazos. Ovación 

Manuel Diosleguarde -obispo y oro- no se iba a quedar atrás, y paró al segundo con lances a la verónica de categoría, donde el toro metió la cara de con mucha clase. En el encuentro con el caballo se quedaron esas cualidades del animal, y ya en la muleta, el de Los Maños se rajó pronto. Diosleguarde lo entendió la perfección y consiguió imponerse, dejándole la muleta en la cara para evitar esa salida a tablas, embrocando delante, y llevándolo muy largo. Dejó unas tandas por ambos pitones, pero la falta de entrega del animal condicionó la faena. Tiene un cañón con la espalda, y así lo demostró, tirando al toro sin puntilla, con un estocada en todo lo alto. Vuelta al ruedo tras petición.

Ante el quinto -La Palmosilla-, que hacía amagos de tener problemas de visión, embestía soltando la cara y embistiendo a saltos; Diosleguarde trató de robarle algún muletazo por ambos pitones, dejando momentos intensos sobre el pitón derecho. Media estocada y un descabello. Ovación.

Mario Navas -verde y oro- tuvo una complicada labor en el tercero de la tarde, que embestía muy brusco, soltando la cara y pasando a tirones. El vallisoletano consiguió imponerse, dejando muletazos sueltos por el pitón derecho, de uno en uno, pero con mucho gusto y torería. Media estocada. Ovación

Con el cierraplaza -un toro de poca transmisión y con peligro-, Navas volvió a demostrar su toreo añejo, con muletazos que recordaban a la época de Belmonte, y un cierre de faena macheteando al animal del siglo pasado. Mató de otra estocada entera y dio una vuelta al ruedo.

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