Crónicas

24 de julio de 1993: Nace una figura del toreo en Benidorm

La plaza de toros de Benidorm fue testigo, el 24 de julio de 1993, del debut con picadores de un joven llamado José Tomás Román Martín. Aquel día, sin hacer demasiado ruido, comenzó el camino de quien años después se convertiría en una de las máximas figuras del toreo.

Ana Teresa Ramos

Ana Teresa Ramos

Redactor

24 de Julio de 2026
24 de julio de 1993: Nace una figura del toreo en Benidorm
La tarde del 24 de julio de 1993, Benidorm acogió una de las novilladas del Certamen de Novilleros, un festejo que reunió a José Antonio Barrera, Canales Rivera y al madrileño José Tomás Román Martín, quien afrontaba el compromiso más importante de su todavía corta trayectoria. Los novillos pertenecían a la ganadería de Román Sorando, conocida por presentar reses serias y exigentes para este tipo de certámenes.

Desde el primer momento, José Tomás dejó patente un concepto del toreo basado en la quietud, el temple y el valor. Su actuación convenció tanto al público como a la presidencia, que premió su labor con una oreja de cada uno de sus novillos, sumando dos orejas y logrando la salida a hombros. El triunfo le permitió clasificarse para la final del certamen y situarse entre los novilleros más prometedores del momento.

Aunque aquella temporada apenas le ofreció nuevas oportunidades en España, el éxito cosechado en Benidorm fue el impulso definitivo para emprender poco después su aventura en México, donde terminaría de forjar el estilo que lo convertiría en una de las grandes figuras del toreo contemporáneo. Visto con la perspectiva del tiempo, aquella tarde de julio no fue solo un debut con picadores: fue el comienzo de una leyenda.

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