Crónicas

Una terna entregada ante la corrida desencastada de Garcigrande en la última del abono maestrante en Sevilla

Morante, Luque y Borja Jiménez tienen una tarde de escaso fondo ganadero.

Manuel Cobaleda

Manuel Cobaleda

Redactor

27 de Septiembre de 2026
Una terna entregada ante la corrida desencastada de Garcigrande en la última del abono maestrante en Sevilla
Foto: Manuel Cobaleda (montaje)

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros La Real Mestranza de Cabllería de Sevilla
GanaderíaToros de Garcigrande
FestejoLleno de "No hay billetes". El 4º toro es devuelto en el primer tercio, sale otro toro de Garcigrande. Incidencias: La música sonó en el último par de banderillas de Luis Blázquez, que saludó una ovación en el sexto.

Morante de la Puebla

Palmas y silencio

Daniel Luque

Palmas y ovación

Borja Jiménez

Silencio y silencio

Morante de la Puebla abrió la tarde con un toro frío y sin mucha entrega. El sevillano comenzó por alto y encontró sus mejores momentos en la corta distancia, donde consiguió reducir las embestidas y ligar en muy poco terreno. El animal terminó rajándose y negándose a embestir por el izquierdo. Estocada baja.

Daniel Luque se enfrentó al segundo, un toro al que recibió con gusto a la verónica. Después de un buen quite, el de Gerena comenzó con firmeza y fue haciendo todo a favor de un animal que pronto mostró falta de fondo. Luque consiguió mantenerlo en la muleta sin dejar que se moviera a su aire, aunque el toro terminó muy aplomado. Estocada trasera.

Borja Jiménez encontró en el tercero un animal con buena intención pero descompuesto y sin celo. El sevillano buscó darle tiempo y espacio, aunque las salidas por arriba impidieron ligar los muletazos. Sin opciones de mayor lucimiento, acabó con una estocada y escuchó un aviso.

El cuarto fue devuelto por presentar problemas de visión. El toro topaba más que embestía y perdía la referencia de la muleta, por lo que el presidente sacó el pañuelo verde.

El sobrero que lo sustituyó tampoco permitió lucimiento. Morante de la Puebla lo recibió a la verónica y el animal tomó dos puyazos, pero en la muleta se mostró afligido, sin recorrido y sin querer romper hacia delante. El sevillano tomó rápidamente la espada y dejó media estocada en buen sitio.

Daniel Luque volvió a mostrar su capacidad con el quinto. El toro tuvo categoría y recorrido en sus primeros compases, pero se fue viniendo abajo durante la faena. Luque consiguió ligar con la figura relajada y, cuando el animal perdió fuelle, acortó las distancias y terminó entre los pitones. Estocada.

Borja Jiménez cerró la tarde con un toro noble y de mucha clase, aunque muy justo de fuerzas. El sevillano comenzó por doblones y trató de pulir sus embestidas, pero el animal perdió las manos en varias ocasiones y la faena no pudo tomar vuelo. Estocada contraria tras un segundo intento.

Una tarde sin trofeos, marcada por la falta de fondo de buena parte de los toros de Garcigrande.

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