Un imprevisto desafío ganadero encenderá la chispa de la exigencia en Céret
La baja de tres astados de Dolores Aguirre obliga a reconfigurar la cita del 11 de julio con la legendaria divisa de Saltillo.

Manolo Herrera
Redactor

El rigor y la verdad del campo bravo imponen a veces su propia ley, obligando a los despachos a rendirse ante los imprevistos de la naturaleza. La Asociación de Aficionados Cañís (ADAC) ha emitido un comunicado oficial de hondo calado en el que anuncia una importante metamorfosis en una de las citas más esperadas del abono para Ceret de Toros 2026. Los siempre temidos accidentes en el campo durante los meses de invierno han dejado huella en la camada de Dolores Aguirre, impidiendo de manera fortuita que la emblemática corrida pueda lidiarse en su totalidad.
Tres de los astados minuciosamente seleccionados no han logrado ser aptos para cruzar el umbral del exigente ruedo francés. Ante esta encrucijada, y en un ejemplar gesto de respeto mutuo con la ganadera, la organización ha optado por mantener intacta la bandera de la integridad: transformar el festejo en un apasionante y puro desafío ganadero rematado al más alto nivel.
La vacante de la dehesa se cubrirá nada menos que con el histórico hierro de Saltillo, una divisa de culto para el aficionado torista que busca el temperamento y la casta en su estado más primitivo. De este modo, el próximo sábado 11 de julio a las 18:00 horas, las agujas del reloj se detendrán para dar paso a un choque colosal. Tres toros de Saltillo y tres toros de Dolores Aguirre medirán sus fuerzas en un duelo que promete emociones fuertes, garantizando la exigencia inquebrantable de la ADAC y el sagrado compromiso con su fiel afición.



