Crónicas

Trigueros se rinde a David de Miranda, Enrique Ponce y Guillermo Luna en una tarde de once orejas y cuatro rabos

El torero onubense celebró el décimo aniversario de su alternativa con un doble rabo, Ponce firmó una gran faena premiada con los máximos trofeos y el novillero local aprovechó su oportunidad con cuatro orejas y un rabo.

Tendido Digital

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Redactor

18 de Octubre de 2026
Trigueros se rinde a David de Miranda, Enrique Ponce y Guillermo Luna en una tarde de once orejas y cuatro rabos
Foto: Vanesa Santos

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Trigueros
GanaderíaNovillos de El Freixo
FestejoDe buena presentación y buen juego , cuatro novillos fueron premiados con la vuelta al ruedo.

Enrique Ponce

Oreja y Dos Orejas y Rabo

David de Miranda

Dos Orejas y Rabo y Dos Orejas y Rabo

Guillermo Luna - Novillero

Dos Orejas y Rabo y Dos Orejas

Trigueros vivió una jornada inolvidable, de esas que quedan grabadas en la memoria de una afición. El festival taurino organizado para conmemorar el décimo aniversario de la alternativa de David de Miranda reunió a tres protagonistas que encontraron motivos para celebrar ante sus paisanos: el propio torero onubense, su apoderado Enrique Ponce y el novillero local Guillermo Luna. Los tres salieron triunfadores de una tarde de emociones, buen toreo y once orejas y cuatro rabos, con novillos de El Freixo y un público entregado que llenó la plaza hasta colgar el cartel de «no hay billetes».

La cita tenía un significado especial para David de Miranda, que cerró su temporada en casa y respondió al cariño de sus paisanos con dos faenas de gran dimensión. Pero el festival fue también una oportunidad para reivindicar el futuro de Guillermo Luna, que no dejó escapar la ocasión de compartir cartel con dos nombres de máxima relevancia y firmó una actuación rotunda en su localidad.

Enrique Ponce abrió la tarde ante un novillo justo de fuerzas y transmisión. El valenciano lo recibió con soltura a la verónica y desarrolló una faena basada en la estética, el temple y la facilidad que le han caracterizado durante su trayectoria. Sin forzar las condiciones del animal, dejó muletazos ligados a media altura por ambos pitones. Tras un pinchazo y una estocada casi entera, paseó una oreja.

David de Miranda comenzó su particular homenaje ante el segundo, al que recibió con verónicas acompasadas y un ajustado quite por tafalleras. La faena de muleta fue una demostración de conocimiento y capacidad para administrar las embestidas. Comenzó de rodillas con ayudados por alto y encontró su mejor versión por el pitón derecho, donde toreó con firmeza, profundidad y un temple sobresaliente. Por el izquierdo, el novillo tuvo menos recorrido, pero el onubense supo mantener el interés de la obra. El cierre, con varias poncinas dedicadas a su apoderado, puso el acento emotivo a una faena rubricada con una estocada casi entera. Dos orejas y rabo.

Guillermo Luna dio el primer gran golpe de atención de su tarde con el tercero. El novillero de Trigueros dejó buenas verónicas antes de comenzar de rodillas en los medios, con el péndulo por la espalda y una tanda que levantó al público. A partir de ahí construyó una faena de ritmo constante, con ligazón, ajuste y mayor profundidad en el toreo en redondo. En el tramo final acortó las distancias y volvió a apretar por la derecha, demostrando ambición y capacidad para aprovechar una oportunidad de especial significado. La estocada entera le abrió la puerta de los máximos trofeos: dos orejas y rabo.

El cuarto fue el mejor novillo del festival. Con transmisión, raza y clase, permitió a Enrique Ponce desplegar una faena de gran categoría, construida de menos a más y marcada por la torería, la estética y el temple. El valenciano compuso la figura con naturalidad, ligó los muletazos con precisión y encontró en una tanda de naturales uno de los momentos más destacados de la tarde. Las poncinas finales elevaron todavía más una obra que culminó con una estocada entera. Ponce paseó las dos orejas y el rabo, mientras el novillo fue premiado con la vuelta al ruedo.

David de Miranda volvió a exhibir su personalidad en el quinto, un ejemplar más deslucido, aunque con un punto de nobleza. Lo recibió por delantales hasta los medios y comenzó la faena con la rodilla genuflexa, tratando de abrirle los caminos por ambos pitones. La diestra volvió a ser el terreno más favorable, aunque la faena alcanzó su punto álgido en el arrimón final, cuando dejó que el novillo girase alrededor de su figura, rozándole los muslos, sin perder la compostura. El espadazo puso en sus manos otras dos orejas y un rabo, completando un pleno de máximos trofeos en su pueblo.

Guillermo Luna cerró el festival con otro triunfo. El último novillo tuvo nobleza, pero le faltó motor, una condición que el joven supo compensar con disposición, firmeza y sentido de la lidia. Se mostró por encima de las dificultades, ligó varias tandas por ambos pitones y mantuvo la conexión con los tendidos hasta el final. La faena a dos manos puso el broche a su actuación y, tras una estocada entera, obtuvo dos orejas. De este modo, el novillero local terminó la tarde con cuatro orejas y un rabo, confirmando que su oportunidad en una cita tan señalada se tradujo en un triunfo de peso.

Trigueros despidió así una jornada marcada por el homenaje a David de Miranda, la categoría de Enrique Ponce y la respuesta de Guillermo Luna, que también reclamó su protagonismo en una tarde de máximos trofeos. El torero onubense cerró su temporada con cuatro orejas y dos rabos; Ponce sumó tres orejas y un rabo, y Luna hizo pleno de trofeos en sus dos novillos.

Trigueros (Huelva). Festival taurino en homenaje al décimo aniversario de la alternativa de David de Miranda. Lleno de «no hay billetes». Novillos de El Freixo, el cuarto premiado con la vuelta al ruedo.

Enrique Ponce: oreja y dos orejas y rabo.

David de Miranda: dos orejas y rabo y dos orejas y rabo.

Guillermo Luna: dos orejas y rabo y dos orejas.

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria del ganadero Miguel Ángel Millares.

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