Crónicas

Morenito se gana la ovación en una tarde de silencios en Talavera

La corrida de Talavera dejó una tarde de escaso eco en los tendidos, con toros de Peñajara y Adolfo Martín de comportamiento desigual. Morenito de Aranda fue el único diestro que consiguió arrancar sendas ovaciones, mientras El Fandi y Manuel Escribano se marcharon de vacío en una plaza que se mostró poco proclive al elogio.

Ana Teresa Ramos

Ana Teresa Ramos

Redactor

20 de Septiembre de 2026
Morenito se gana la ovación en una tarde de silencios en Talavera
Foto: Ana Teresa Ramos

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros La Caprichosa, Talavera de la Reina (Toledo)
GanaderíaPeñajara y Adolfo Martín
FestejoEl ganado, de presencia desigual pero en líneas generales bien presentado, ofreció un juego también dispar. Los de Peñajara mostraron falta de prontitud en algunos casos, aunque el segundo tuvo buenas embestidas y el tercero destacó por el pitón derecho, con el izquierdo más débil. Los de Adolfo Martín salieron con mayor movilidad, destacando el cuarto por sus buenas embestidas. En conjunto, una corrida de juego irregular, con posibilidades puntuales.

El Fandi

Silencio y silencio.

Manuel Escribano

Silencio y silencio.

Morenito de Aranda

Ovación y ovación.

20 de septiembre de 2026.
Talavera de la Reina vivió una tarde marcada por la frialdad de los tendidos y por la desigual condición de los toros de Peñajara y Adolfo Martín. El cartel, formado por El Fandi, Manuel Escribano y Morenito de Aranda, no consiguió romper del todo la barrera de un público que apenas acompañó las actuaciones y que tampoco se mostró generoso a la hora de reconocer el esfuerzo de los toreros.

- El Fandi abre la tarde.

El primero de Peñajara, salió con buena presencia, aunque desde los primeros compases dejó patente que no iba a resultar sencillo. Le costaba arrancar y cuando entró al capote, llegó incluso a caer al suelo.

En el caballo, el picador se empleó con intensidad, llegando a pasarse en el castigo. La faena tuvo después uno de sus momentos más destacados en banderillas, donde El Fandi y Escribano fueron ovacionados por sus respectivos pares.

Con la muleta, el toro no terminó de romper. Le costaba iniciar la embestida y el granadino tuvo que poner mucho de su parte para sacar partido de las condiciones del animal. A la hora de matar, El Fandi entró a la primera, pero la faena no alcanzó el eco suficiente en los tendidos y fue despedida con silencio.

El cuarto, ya de Adolfo Martín, salió con más ganas. El Fandi volvió a intentarlo ante un animal que dejó algunas buenas embestidas. La primera entrada a matar no resultó válida y pese a la disposición mostrada, el público respondió nuevamente con silencio.


- Escribano, entre las banderillas y el silencio.

Manuel Escribano se enfrentó al tercero de Peñajara, un toro de capa marrón al que le costó arrancar. Nada más salir de toriles permaneció parado, mostrando desde el inicio una condición poco boyante.

El sevillano volvió a destacar en el tercio de banderillas, siendo ovacionado por el público.

En la muleta, el toro ofreció algunas de sus mejores embestidas por el pitón derecho, mientras que por el izquierdo mostró mayores dificultades y cierta debilidad. Escribano buscó construir la faena a partir de las posibilidades que le ofrecía el animal y consiguió entrar a matar a la primera.

Sin embargo, el esfuerzo no encontró recompensa en forma de trofeo y la faena terminó con silencio.

El quinto, segundo de su lote y de los de Adolfo Martín para el sevillano, fue un cárdeno al que Escribano brindó su faena a Rufo, presente en el tendido.

La faena no terminó de prender en la plaza. El público mantuvo la distancia y el resultado volvió a ser el silencio.

- Morenito encuentra las mejores embestidas.

Morenito de Aranda se hizo cargo del tercero de la tarde, un toro que desde su salida pareció mostrar otra actitud. Salió con ganas y embistió con mejores intenciones, permitiendo al torero desarrollar una faena con pasajes de interés.

Las embestidas tuvieron mayor recorrido y Morenito pudo sentirse más a gusto, aunque la espada volvió a ser un condicionante. La primera entrada resultó fallida y fue necesario esperar hasta el tercer intento para culminar la suerte.

El público, poco dado al entusiasmo durante toda la tarde, reconoció finalmente el esfuerzo del torero con una ovación.

En el sexto, Morenito volvió a encontrarse con un toro de Adolfo Martín, un animal cárdeno y patilargo. El diestro afrontó el último toro de la corrida con la misma disposición, pero nuevamente tuvo que pelear contra las dificultades de la espada.

La primera entrada fue nula y la segunda tampoco consiguió su objetivo. A la tercera llegó la definitiva. La actuación volvió a ser reconocida con otra ovación, convirtiendo a Morenito en el torero más destacado en cuanto a respuesta del público.

- Una tarde sin trofeos.

La corrida de Talavera concluyó, por tanto, sin orejas. La frialdad de los tendidos fue una de las notas más evidentes de una tarde en la que los toreros encontraron diferentes dificultades ante unos toros de comportamiento desigual.

Los de Peñajara, lidiados en los tres primeros turnos, ofrecieron distintos matices, mientras que los de Adolfo Martín protagonizaron la segunda mitad del festejo.

El balance fue claro: El Fandi, silencio y silencio; Manuel Escribano, silencio y silencio; Morenito de Aranda, ovación y ovación.

En una tarde en la que la plaza no terminó de entregarse, Morenito de Aranda fue quien logró conectar en mayor medida con el tendido, aunque sin llegar a cortar trofeo alguno.
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