El diestro francés alcanzará el próximo 8 de agosto su decimotercer paseíllo en el coso de San Roque, donde mantiene una de las trayectorias más sólidas y exitosas de las últimas dos décadas.
Pocas figuras mantienen una relación tan estrecha con la Plaza de Toros de Pontevedra como Sebastián Castella. El torero francés volverá a la Feria Taurina de la Peregrina 2026 convertido, un año más, en el espada con más actuaciones de todos los anunciados en el ciclo, una cifra que refleja el vínculo construido con la afición pontevedresa desde su debut en San Roque.
Castella hizo su primer paseíllo en la plaza el 7 de agosto de 2005 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los nombres habituales de la feria. El próximo 8 de agosto, frente a un encierro de Alcurrucén, sumará su decimotercera comparecencia en el coso pontevedrés, un registro reservado a muy pocos toreros.
El francés llega, además, en un momento de especial inspiración. Su actuación del pasado 22 de mayo en la Feria de San Isidro, frente a un toro de Victoriano del Río, fue una de las más destacadas del ciclo madrileño y confirmó que continúa siendo una de las grandes referencias del escalafón por su capacidad para emocionar en las plazas de máxima responsabilidad.
Ese gran momento añade un atractivo especial a la corrida que abrirá oficialmente la Feria de la Peregrina 2026. Castella compartirá cartel con Diego Urdiales, que debutará en la plaza de San Roque, y Daniel Luque, triunfador de la pasada edición del ciclo, para lidiar un encierro de Alcurrucén.
A lo largo de su trayectoria en Pontevedra ha protagonizado numerosas tardes de importancia, sobresaliendo especialmente las temporadas de 2008 y 2012, cuando actuó en dos ocasiones durante la misma feria, un privilegio reservado a las figuras de mayor peso en los carteles.
Dos décadas después de su presentación en San Roque, Sebastián Castella regresa a una plaza en la que ha escrito buena parte de su historia. Su decimotercer paseíllo consolida una relación marcada por la regularidad, los triunfos y el respaldo de una afición que lo ha convertido en uno de los nombres imprescindibles de la Feria de la Peregrina.