Rafael de la Cueva abre la Puerta Grande en La Granja
El novillero venezolano desoreja al primero y suma una oreja del tercero en una tarde en la que Luis Izaguirre logra los máximos trofeos ante un añojo de Los Eulogios

Eduardo Elvira
Director

Ficha del Festejo
PlazaLa Granja de San Ildefonso
GanaderíaHdos. de Baltasar Ibán Valdés y Los Eulogios
FestejoLa Granja de San Ildefonso (Segovia). Novillos de Hdos. de Baltasar Ibán Valdés y dos añojos de Los Eulogios, el quinto premiado con la vuelta al ruedo.
Rafael de la Cueva
dos orejas y oreja.
López Ortega
ovación y palmas.
Luis Izaguirre
dos orejas y rabo.
Rafael de la Cueva ha salido a hombros este sábado en La Granja de San Ildefonso, después de firmar una actuación triunfal en la novillada del certamen del Judión de Oro. El novillero venezolano cortó dos orejas al primero de la tarde y una más al tercero, convirtiéndose en el gran triunfador del festejo.
El primero de Baltasar Ibán, considerado el ejemplar más destacado del encierro, permitió a De la Cueva desarrollar una faena de triunfo. El venezolano aprovechó las condiciones del animal y, tras una actuación que conectó con los tendidos, logró desorejarlo para comenzar la tarde con fuerza.
Ante el tercero volvió a mostrar su capacidad y disposición. De la Cueva mantuvo la intensidad de su actuación y consiguió cortar una nueva oreja, suficiente para asegurarse la Puerta Grande del coso segoviano.
Por su parte, López Ortega tuvo que hacer frente al segundo ejemplar de Baltasar Ibán, ante el que fue ovacionado por los aficionados. En su segundo turno recibió palmas, quedándose sin premio pese a su voluntad durante toda la tarde.
La parte sin picadores del festejo tuvo también un claro protagonista. El becerrista Luis Izaguirre logró los máximos trofeos frente a uno de los añojos de Los Eulogios, al que cortó dos orejas y rabo, protagonizando una de las actuaciones más rotundas de la tarde.
El otro becerrista, Guillermo Herrero, se hizo cargo del quinto ejemplar y fue despedido con una ovación después de una actuación en la que dejó patente su disposición.
La tarde estuvo marcada además por el buen comportamiento de los ejemplares de Baltasar Ibán y Los Eulogios, con especial reconocimiento para el quinto, un añojo de Los Eulogios al que se le concedió la vuelta al ruedo.
De este modo, Rafael de la Cueva volvió a demostrar su capacidad para aprovechar las oportunidades y salió a hombros de La Granja, mientras que Luis Izaguirre se llevó también una de las grandes recompensas de la tarde con los máximos trofeos.


