La ganadera de Torrealta hace balance de una temporada marcada por los buenos resultados de su hierro y asegura que el principal reto de la divisa sigue siendo perfeccionar el tipo de embestida que buscan desde hace años.
La ganadería de Torrealta atraviesa una temporada de crecimiento tras los resultados obtenidos en plazas como Valdemorillo, Arles, Madrid y Algeciras. Así lo asegura su ganadera, Pilar Prado, quien considera que el trabajo desarrollado en los últimos años comienza a reflejarse en el comportamiento de sus toros, aunque insiste en que la búsqueda de la excelencia continúa siendo el principal objetivo de la casa.
Prado explica que el curso comenzó con una corrida de calidad en Valdemorillo, condicionada por las dificultades del invierno, mientras que las actuaciones posteriores han confirmado la evolución de la ganadería. Entre ellas destaca el toro lidiado en Las Ventas por Alejandro Talavante, premiado con una oreja para el diestro, así como el ejemplar indultado en Algeciras, dos actuaciones que, a su juicio, representan el camino que pretende seguir Torrealta.
La ganadera sostiene que la selección del toro bravo exige años de estudio y constancia, y afirma que el ideal que persigue junto a su padre pasa por un animal con clase, ritmo y capacidad para transmitir emociones durante la lidia. En ese sentido, señala que la movilidad por sí sola no es el principal valor que buscan en la selección de sus reses, sino una embestida templada y de calidad que facilite el lucimiento del torero.
Prado considera que el éxito de una ganadería debe medirse también por el triunfo de quienes lidian sus toros. "Si el ganadero triunfa y el torero no, significa que algo ha fallado", sostiene, convencida de que la bravura debe estar al servicio del espectáculo y permitir el desarrollo de la faena.
La evolución genética del toro de lidia es otro de los aspectos sobre los que pone el acento. Reconoce que el proceso requiere muchos años de trabajo y que todavía queda margen para acercarse al modelo de toro que persiguen, aunque asegura que los resultados obtenidos en las últimas temporadas reflejan que la ganadería avanza en la dirección deseada.
El creciente interés de las figuras del toreo por anunciarse con toros de Torrealta es, para Prado, una muestra de la confianza que ha ido ganando la divisa. La ganadera considera que esa apuesta responde al esfuerzo realizado para mejorar tanto la hechura como el comportamiento de los animales y entiende que escuchar las demandas de los toreros resulta fundamental para continuar evolucionando.
De cara a los próximos meses, Torrealta mantiene varios compromisos en plazas de relevancia como Huelva, Málaga y Lima, mientras continúa planificando el futuro de una camada reducida pero seleccionada con el objetivo de mantener la regularidad.
Entre las metas de la ganadería figura también el regreso a la Real Maestranza de Sevilla, una plaza que Pilar Prado reconoce como uno de sus grandes sueños. La responsable de Torrealta asegura que la vuelta solo se producirá cuando consideren que disponen de una corrida plenamente preparada para responder a la exigencia del coso sevillano, manteniendo como prioridad la búsqueda de un toro cada vez más completo y acorde con el concepto ganadero que defienden.