La joven ganadería conquense dará un paso histórico este verano al entrar por primera vez en el abono fuerte de Cuenca con una novillada picada
La Feria de San Julián 2026 vivirá este próximo mes de agosto uno de los momentos más especiales y simbólicos para la tauromaquia conquense con el debut de la Ganadería Pedro Miota en una novillada con picadores dentro del abono oficial del serial. Un paso histórico para un hierro joven, criado en la provincia de Cuenca y que, tras años de crecimiento y evolución, llegará por primera vez a una de las grandes ferias del verano taurino.
La empresa Maxitoro vuelve así a apostar por la tierra y por el protagonismo de los proyectos ganaderos conquenses dentro de una feria de máxima categoría, reforzando su compromiso con el tejido taurino local y con el desarrollo de nuevos hierros de la provincia.
La historia de la ganadería comenzó en 2016 de la mano de Pedro Miota, natural de Las Majadas y nacido en octubre de 1984, quien puso en marcha un proyecto ganadero propio a partir de vacas y hierro procedentes del Marqués de Domecq a través de Curro Fuentes. Desde entonces, el hierro ha ido creciendo y perfilando una identidad propia gracias a diferentes aportaciones genéticas de Núñez de Tarifa, Torres Gallego y sementales de Núñez de Cuvillo, además de una cuidada selección propia en busca de un toro con personalidad y sello definido.
Actualmente, la ganadería cuenta con cerca de 110 vacas que pastan en la finca Osilla del Palmero, situada en Villar de Olalla, donde se desarrolla un intenso trabajo de selección y evolución genética. Entre sus señas de identidad destacan la divisa verde y blanca y el herrado en el lado izquierdo, elementos ya reconocibles para muchos aficionados.
Hasta ahora, la presencia de Pedro Miota en la Feria de San Julián había estado vinculada a clases prácticas y festejos sin caballos, dejando siempre buenas sensaciones y mostrando una evolución constante. Sin embargo, este 2026 supondrá el gran salto para el hierro conquense con su entrada oficial en el abono fuerte de la feria.
“Para nosotros es un orgullo enorme debutar en San Julián con una novillada picada. Llevamos muchos años trabajando y creciendo poco a poco, y hacerlo en nuestra tierra tiene un significado muy especial”, ha señalado el propio Pedro Miota, que afronta la cita con ilusión y responsabilidad. “Es un sueño que llevábamos persiguiendo mucho tiempo y queremos que la gente de Cuenca se sienta identificada con esta ganadería”, añade.
El debut de la ganadería supondrá además una de las citas más esperadas para la afición local, que verá cómo un proyecto nacido en la provincia alcanza uno de los escaparates más importantes de la temporada taurina. Un paso adelante para un hierro joven que continúa construyendo su identidad desde el campo, la paciencia y el trabajo diario, y que afrontará en la Feria de San Julián el reto más importante de su trayectoria.