Crónicas

Morante deslumbra en Mérida y solo la espada le aparta del triunfo

Morante de la Puebla volvió a dejar una muestra de su particular tauromaquia en la Corrida Romana de Mérida.

Manuel Cobaleda

Manuel Cobaleda

Redactor

4 de Septiembre de 2026
Morante deslumbra en Mérida y solo la espada le aparta del triunfo

Ficha del Festejo

PlazaMerida
GanaderíaNovillos de Silvia Herculano (1º y 3º) y toros de Álvaro Núñez (2º y 4º)
FestejoTres cuartos de entrada. Toros desiguales de presentación y de juego en su conjunto.

Marcos Bastinha

Ovación y silencio

Morante de la Puebla

Ovación y ovación

El sevillano protagonizó frente al cuarto de Álvaro Núñez la faena de mayor dimensión de la noche, una actuación cargada de personalidad, temple y creatividad que quedó sin premio por culpa de la espada. Marcos Bastinhas, por su parte, saludó una ovación en su primer compromiso, mientras que los Forcados Académicos de Elvas también tuvieron momentos destacados.

La noche tuvo en el cuarto y último toro su momento culminante. ‘Postinero’, de Álvaro Núñez, permitió a Morante expresarse desde el recibo capotero, en el que combinó verónicas de profundidad y chicuelinas de gran personalidad. El sevillano calentó los tendidos desde el inicio y, tras brindar la faena a Israel Fernández, desplegó todo su repertorio con la muleta.

Sobre ambas manos, Morante encontró la colaboración de un toro noble y con clase. Los naturales tuvieron especial suavidad y el toreo en redondo alcanzó momentos de gran belleza, con el sevillano completamente metido en la faena. Una actuación que parecía encaminada al triunfo, pero que terminó condicionada por la suerte suprema: un metisaca, un pinchazo y varios descabellos hicieron que todo quedara finalmente en una ovación tras petición de oreja.

El segundo de Álvaro Núñez mostró alegría en sus primeras embestidas, aunque pronto dejó patente su escasez de fuerzas. Después de algunas verónicas de buen corte, Morante trató de aprovechar las posibilidades que aún conservaba el animal y dejó varios destellos de su personal manera de entender el toreo. Sin embargo, la falta de poder del toro impidió que la labor adquiriera continuidad y terminó apagándose. El público reconoció su esfuerzo con una ovación.

La parte ecuestre tuvo como protagonista a Marcos Bastinhas, que recibió al primero, ‘Vingado’, con un arriesgado saludo a lomos de ‘Danone’. El rejoneador combinó después exposición y buen gusto con ‘Nesquik’ y ‘Primore’, dejando una actuación de interés. Los Forcados Académicos de Elvas completaron una destacada pega, aunque los desaciertos con el rejón de muerte terminaron impidiendo que la labor alcanzara mayor recompensa.

Bastinhas volvió a mostrar su capacidad frente al tercero, un novillo que acusó pronto el esfuerzo. El caballero consiguió elevar el nivel de su actuación con ‘Davincci’ y ‘Danone’, clavando banderillas con precisión y exponiendo en los terrenos más comprometidos. Los Forcados volvieron a protagonizar una buena pega y el rejoneador se arrimó especialmente en las cortas, llegando a situarse muy cerca de las tablas. De nuevo, los problemas con el rejón de muerte y el posterior descabello terminaron condicionando el resultado, escuchando silencio tras aviso.

La Corrida Romana de Mérida quedó así marcada por la inspiración de Morante ante el cuarto, cuya faena fue el gran argumento artístico de una noche entretenida. El sevillano volvió a demostrar que, cuando encuentra un toro con clase, su tauromaquia puede alcanzar cotas de enorme belleza, aunque esta vez el acero se encargó de dejar la obra sin el premio que los tendidos llegaron a reclamar.

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