El sevillano entregó la prenda que lució en una corrida en la que cuajó una obra sublime a 'Chulo' de Domingo Hernández, abrió por primera vez la Puerta Grande de Albacete y fue premiado con la Mejor Faena de la Feria
Gesto de torería y de fe. Morante de la Puebla ha donado a la Esperanza Macarena de Albacete uno de los machos que lució en la histórica tarde del 12 de septiembre en Albacete para que lo lleve en su palio.
En la imagen, el alcalde de la ciudad, Manuel Serrano, y el presidente de la Cofradía, Arturo Cañadas, posan con el macho donado por el maestro de La Puebla del Río, en un acto cargado de simbolismo que une tauromaquia y devoción.
Así fue la tarde histórica del 12 de septiembre
La donación no es casual. Aquella corrida ha quedado ya como una de las tardes clave de la temporada 2026. Era la Quinta de la Feria de la Virgen de los Llanos, con lleno en los tendidos, y hacían el paseíllo Morante de la Puebla, Paco Ureña y Borja Jiménez con toros de Domingo Hernández.
Morante pechó con un primer toro justo de fuerzas al que cuidó, dejando excelsos naturales por el izquierdo antes de saludar una ovación.
La historia llegó en el cuarto, de nombre 'Chulo', nº 47, de 509 kilos, negro, de Domingo Hernández. Un toro noble pero reservón que no se prestó en el capote. Tras dos puyazos largos, Morante se inventó la faena. Según la crónica de CULTORO, apostó todo y dejó "otra obra para el recuerdo" con "tandas de derechazos de verdadero placer y de mucha torería", pulseando el toreo con la yema de los dedos y cerrando con perfectos derechazos antes de enterrar el acero.
La faena, que no fue acompañada por la música y que fue jaleada con atronadores olés, fue descrita por el jurado del Trofeo El Callejón como de "exquisito temple" que fue de menos a más hasta hacer el toreo "con una despaciosidad y un compás al alcance solo de muñecas privilegiadas". La estocada fue soberbia y el palco concedió dos orejas de ley tras aviso.
El balance final: Morante, ovación y dos orejas tras aviso; Paco Ureña, ovación tras aviso y oreja; Borja Jiménez, vuelta tras petición y oreja, en una corrida que supuso la primera Puerta Grande de Morante en Albacete en su carrera y que días después sería reconocida como la Mejor Faena de la Feria de Albacete por el Trofeo El Callejón, que se concede desde 1987.
Ahora, el macho que vistió en aquella obra de arte y verdad, poso y temple, formará parte del palio de la Esperanza Macarena albaceteña.