El municipio salmantino descubrirá el próximo 31 de octubre una placa conmemorativa en recuerdo del novillero sevillano, fallecido en 1952 tras sufrir una grave cogida en la localidad. El acto reunirá a familiares llegados desde Sevilla, representantes institucionales, profesionales taurinos y al escritor Paco Cañamero, autor de Romance de valentía, obra que reconstruye la vida y la trágica historia del torero.
Masueco volverá la mirada el próximo 31 de octubre hacia una de las páginas más dolorosas de su historia taurina. La localidad rendirá homenaje a Antonio del Castillo, novillero sevillano que perdió la vida en este municipio el 19 de agosto de 1952, después de sufrir una cogida durante un festejo. Más de siete décadas después de aquella tragedia, una placa conmemorativa perpetuará su recuerdo en la plaza del pueblo, lugar elegido para mantener viva la memoria del diestro.
El descubrimiento de la placa está previsto para las 12:00 horas y constituirá el momento central de una jornada concebida para recordar la figura del joven torero y recuperar la historia de un suceso que dejó una profunda huella. Antonio del Castillo falleció mientras era trasladado de urgencia al consultorio de Vitigudino, donde iba a ser atendido tras el percance sufrido en el ruedo de Masueco.
La tragedia quedó ligada también a la literatura taurina a través de Romance de valentía, obra de Concha Miquel inspirada en aquel episodio. Décadas después, el escritor y crítico taurino Paco Cañamero recuperó ese mismo título para su libro dedicado a Antonio del Castillo, publicado en 2024. Una investigación que reconstruye la trayectoria del novillero, su llegada a tierras salmantinas y las circunstancias que rodearon aquella fatídica tarde, además de acercarse a los acontecimientos previos al festejo.
La iniciativa de colocar la placa ha sido posible gracias a la aportación económica de Luis María López, vecino de Masueco, cuya implicación ha permitido materializar este reconocimiento. El homenaje contará asimismo con la presencia de familiares del torero desplazados desde Sevilla, que viajarán hasta la localidad salmantina para acompañar el acto y rendir tributo a su memoria.
La convocatoria reunirá también a representantes del ámbito taurino y a autoridades provinciales y locales. Entre las presencias anunciadas figura la de David Mingo, presidente de la Diputación de Salamanca, junto a otras personalidades vinculadas a la organización del homenaje. Paco Cañamero estará igualmente presente en una jornada que enlaza la investigación histórica con el recuerdo público de una figura cuya historia merece permanecer en la memoria colectiva.
La elección del mediodía responde, además, a razones organizativas, con el propósito de facilitar la participación de quienes se desplazarán desde fuera de la provincia y permitirles compartir un almuerzo posterior antes de emprender el regreso.
Masueco se prepara así para convertir el recuerdo en un testimonio permanente. La placa no solo evocará la trágica muerte de Antonio del Castillo, sino que mantendrá vivo el vínculo entre el municipio y un novillero cuya historia quedó marcada para siempre por aquella tarde de agosto de 1952.