Pasero corta dos orejas en su primero y saluda una ovación en el cuarto; González suma dos orejas, una de ellas con fuerte petición de la segunda, y Andrés García deja dos faenas de corte artístico que emborrona con la espada
La plaza de toros de Navalcán (Toledo) vivió este domingo una tarde de gran ambiente, con las peñas poniendo color y animación a los tendidos, en un festejo en el que Luis Pasero y Tomás González salieron a hombros. La novillada de Alcurrucén, bien presentada y de juego variado, tuvo en los ejemplares tercero y quinto a los animales más destacados.
Luis Pasero abrió la tarde ante un novillo noble con el que se mostró firme y dispuesto. El novillero supo aprovechar las condiciones de su oponente, desarrollando una faena asentada y con conexión con los tendidos. Pasero estuvo decidido durante toda la labor y, tras acertar con los aceros, consiguió cortar dos orejas.
Ante el cuarto, el novillero volvió a mostrar su disposición y buscó nuevamente el triunfo. El animal ofreció menos posibilidades y Pasero tuvo que emplearse para sacar partido de sus condiciones. La faena no alcanzó la misma dimensión que la anterior y finalmente fue reconocido con una ovación.
El segundo de la tarde correspondió a Tomás González, que no tuvo fortuna con el comportamiento de su primer oponente. El novillero afrontó el compromiso con mucha firmeza y verdad, intentando sacar el máximo partido de un animal que no terminó de ofrecerle las opciones deseadas.
González mostró una actitud de absoluta entrega y no dejó pasar ninguna posibilidad. Tras una buena ejecución con la espada, consiguió cortar una oreja.
El quinto fue uno de los grandes novillos de la tarde. Un ejemplar de Alcurrucén que permitió a Tomás González desarrollar todo su concepto y ante el que el novillero se mostró muy artístico, asentado y con mucha verdad.
La faena fue creciendo en intensidad, con pasajes de profundidad y calidad que fueron metiendo a los tendidos en la labor. González se mostró entregado ante un animal que le permitió expresar su tauromaquia y la plaza terminó convirtiéndose en un clamor.
Se volcó con la espada, pero pinchó cuando el triunfo mayor estaba en su mano. A pesar de ello, los tendidos reconocieron la importancia de la faena y solicitaron con mucha fuerza el segundo trofeo. Finalmente, paseó una oreja con una fuerte petición de la segunda.
El mexicano Andrés García dejó también una notable imagen en Navalcán. Ante su primero protagonizó una faena de corte artístico, mostrando personalidad, buenas maneras y capacidad para expresar su concepto. Dejó pasajes de calidad, aunque los problemas con la espada terminaron por impedirle recoger un premio, siendo reconocido con una ovación.
Con el sexto volvió a mostrar su lado más artístico y protagonizó otra actuación de interés, buscando la profundidad y el gusto en sus muletazos. El público reconoció nuevamente su labor y llegó a solicitar con fuerza el trofeo, pero los aceros volvieron a jugar en su contra. Ovación tras fuerte petición de oreja.
La tarde concluyó con Luis Pasero y Tomás González a hombros, después de un festejo marcado por el buen ambiente de las peñas y por una novillada de Alcurrucén de buena presentación y comportamiento variado. El tercero y el quinto destacaron especialmente dentro de un encierro que permitió a los tres novilleros mostrar sus diferentes conceptos.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Navalcán (Toledo). Novillada con picadores. Gran ambiente en los tendidos, con protagonismo de las peñas. Novillos de Alcurrucén, de buena presentación y juego variado. Destacaron especialmente el tercero y el quinto.
Luis Pasero: dos orejas y ovación.
Tomás González: oreja y oreja con fuerte petición de la segunda.
Andrés García: ovación y ovación tras fuerte petición de oreja.
Incidencias: Luis Pasero y Tomás González salieron a hombros.