La ganadería Buenavista ha publicado un contundente comunicado a través de sus redes sociales tras lo sucedido en la plaza de toros de Socuéllamos, donde, según denuncia el hierro, un toro que había sido indultado durante el festejo terminó muriendo posteriormente en los corrales. La ganadería califica los hechos como un «engaño al público» y reclama explicaciones a la presidencia y al delegado gubernativo.
La polémica ha llegado a Socuéllamos después del comunicado difundido por la ganadería Buenavista, en el que el hierro muestra su profundo malestar por lo ocurrido tras el indulto de uno de sus toros durante el festejo celebrado en la localidad.
Según explica la propia ganadería, durante la tarde se produjo el indulto de un toro considerado excepcional por su bravura, calidad y comportamiento en la plaza, por lo que, tras recibir este reconocimiento, debía regresar a la vida en el campo.
Sin embargo, Buenavista denuncia que, posteriormente, el animal habría muerto en los corrales de la plaza. La ganadería considera que, de confirmarse lo sucedido, se trataría de una situación especialmente grave y de una falta de respeto hacia la afición, la ganadería y todas las personas que trabajan durante años en la crianza del toro bravo.
En su comunicado, el hierro sostiene que un indulto debe tener un significado real y no convertirse únicamente en un reconocimiento simbólico ante los espectadores. La ganadería defiende que, cuando un toro reúne las condiciones necesarias para recibir este premio, el objetivo debe ser preservarlo y devolverlo al campo, reconociendo de esta manera el trabajo realizado durante años por el ganadero.
«Un indulto no puede ser una farsa», señala la ganadería en su publicación, en la que reclama que, si se concede este premio, debe cumplirse realmente con todo lo que implica.
Buenavista también dirige sus críticas hacia la presidencia y el delegado gubernativo del festejo, a quienes reclama que den la cara y expliquen públicamente qué ocurrió con el animal después de que se anunciara su indulto.
La ganadería considera que la afición merece conocer los motivos que llevaron a la situación denunciada y reclama respeto, transparencia y explicaciones sobre lo sucedido.
El comunicado pone además el foco en el trabajo que existe detrás de cada toro bravo. La crianza de un animal que alcanza las condiciones necesarias para ser indultado supone, según destaca el hierro, años de selección, esfuerzo, dedicación e inversión por parte del ganadero y de todas las personas que trabajan en la explotación.
Para Buenavista, lo ocurrido supone una oportunidad perdida para reconocer ese esfuerzo y para preservar un animal que, por su comportamiento en el ruedo, había sido considerado merecedor del indulto.
La ganadería concluye su mensaje lamentando que una tarde que podía haber terminado como motivo de orgullo para Socuéllamos, la afición y el propio hierro haya dejado, en su opinión, una profunda sensación de engaño.
El comunicado finaliza con una petición clara: «Si se indulta, se indulta de verdad. Y si no, que no engañen a la afición», reclamando nuevamente una explicación sobre lo sucedido con el toro tras su salida del ruedo.