Juan Ortega, gran atractivo español para abrir Tlaxcala ante una seria y rematada corrida de Las Huertas
El sevillano trenzará el paseíllo este sábado 24 de octubre en la Jorge “El Ranchero” Aguilar junto a José Luis Angelino, en su despedida definitiva, y Diego Silveti, con seis toros de trapío, cuajo y encornaduras astifinas

Manolo Herrera
Redactor

La presencia española será protagonista en la apertura de la Feria Taurina de Tlaxcala 2026. El sevillano Juan Ortega es el gran aliciente internacional del cartel de este sábado 24 de octubre, a las 17:00 horas, en la plaza Jorge “El Ranchero” Aguilar, donde se anuncia junto a José Luis Angelino -que se despedirá definitivamente de su afición- y Diego Silveti, con seis toros de Las Huertas.
El diestro de Sevilla, paradigma del toreo de temple y pureza, afronta en Tlaxcala un compromiso de máxima responsabilidad ante un encierro que, a tenor del análisis fotográfico, presenta seriedad, trapío y remate de plaza de primera.
Un encierro de Las Huertas serio, astifino y muy en tipo
El lote reseñado por la casa ganadera destaca por su morfología y trapío. Son toros largos, con profundidad de pecho, morrillo desarrollado, badana descolgada y grupa poderosa, bien musculados, con caja amplia y culata redonda, en torno a los 480-520 kilos. Animales hechos, rematados y con cuajo, sin estridencias, pero con la seriedad que exige el coso tlaxcalteca.
En encornadura, la corrida ofrece el punto de mayor interés para el aficionado. Predominan las astas astifinas, acapachadas, cornidelanteras y con pitones en punta, con recorrido y ofensiva. Ejemplares como los herrados con el nº 216, nº 209 y nº 108 muestran una encornadura corniabierta, veleto y tocada hacia arriba, con cuernas de gran desarrollo óseo y capacidad para transmitir. Otros, como el nº 189, lucen un perfil más estrecho y acapachado, muy ofensivo.
En cuanto a pelajes, el encierro se presenta mayoritariamente en negro zaino, negro bragado y negro mulato, con variantes de bragado corrido, meano y axiblanco, de pelo fino y brillante. Completa el conjunto un toro berrendo en castaño, ojo de perdiz y bocidorado, marcado con el nº 189, de gran vistosidad, que aporta variedad cromática al lote.
Seis toros, en definitiva, serios por delante, armados y con trapío, para una tarde de emociones fuertes: la despedida de José Luis Angelino, la entrega de Diego Silveti y, como gran reclamo español, el toreo de seda y temple de Juan Ortega, que vuelve a México con la vitola de figura y la responsabilidad de abrir feria ante una corrida de verdad.









