El mes de agosto se presenta como un auténtico examen de responsabilidad y compromiso para José María Manzanares. El diestro alicantino recorrerá algunas de las plazas más importantes del panorama taurino en una agenda cargada de compromisos que le llevará desde Ondara hasta San Sebastián de los Reyes. Diez tardes en las que el maestro buscará seguir dejando patente la elegancia, el clasicismo y la personalidad que han marcado su trayectoria.
Con la temporada entrando en su tramo decisivo, José María Manzanares afronta un calendario de enorme importancia. Agosto será un mes intenso para el torero alicantino, que volverá a vestir el traje de luces en plazas de gran tradición y responsabilidad, donde cada actuación puede marcar el devenir de una campaña.
La primera cita llegará el 1 de agosto en Ondara, antes de enlazar dos compromisos consecutivos en Palma de Mallorca (6 de agosto) y Marbella (7 de agosto). Sin apenas margen para el descanso, el maestro viajará hasta El Puerto de Santa María el 8 de agosto, una de las plazas más emblemáticas del verano taurino.
Tras unos días de pausa, el calendario retomará su ritmo con la comparecencia del 14 de agosto en San Sebastián, seguida por la tradicional cita de Gijón el 15 de agosto, en pleno corazón de la temporada estival.
La recta final del mes volverá a exigir el máximo al diestro. Almagro (25 de agosto) abrirá una intensa semana que continuará con Cuenca (26 de agosto), Almería (29 de agosto) y culminará el 30 de agosto en San Sebastián de los Reyes, cerrando un mes de auténtico maratón taurino.
Agenda de José María Manzanares para agosto
* 1 de agosto: Ondara.
* 6 de agosto: Palma de Mallorca.
* 7 de agosto: Marbella.
* 8 de agosto: El Puerto de Santa María.
* 14 de agosto: San Sebastián.
* 15 de agosto: Gijón.
* 25 de agosto: Almagro.
* 26 de agosto: Cuenca.
* 29 de agosto: Almería.
* 30 de agosto: San Sebastián de los Reyes.
Agosto volverá a poner a prueba la regularidad de José María Manzanares. Un mes de máxima responsabilidad en el que el maestro tendrá la oportunidad de refrendar su condición de figura del toreo, llevando su concepto clásico y su reconocida personalidad a algunos de los escenarios más relevantes del calendario taurino.