El toro de Buenavista, número 36 y de capa colorada, protagonizó una extraordinaria actuación en todos los tercios y fue premiado con el indulto tras una faena de máxima entrega del torero extremeño
Socuéllamos (Ciudad Real), 11 de agosto de 2026. La tarde taurina vivida este martes en Socuéllamos tuvo un nombre propio:
«Hervidor», número 36 de la ganadería de Buenavista. El toro colorado se convirtió en el gran protagonista del festejo después de protagonizar una actuación de gran calidad y codicia que terminó convenciendo al palco presidencial para concederle el indulto.
Correspondió a Antonio Ferrera la responsabilidad de lidiar a este extraordinario ejemplar. Desde los primeros compases, Hervidor mostró unas condiciones que permitieron al torero extremeño desarrollar una lidia completa, basada en la entrega, la expresividad y el arrebato.
El de Buenavista mostró codicia en sus embestidas, manteniendo una notable capacidad de acometida y ofreciendo posibilidades en los diferentes tercios. Ferrera supo leer desde el principio las condiciones de su oponente y planteó una lidia en la que el toro fue creciendo en protagonismo hasta convertirse en el eje central de la tarde.
La actuación de Ferrera estuvo marcada por la intensidad. El torero extremeño se entregó por completo ante las embestidas de Hervidor, buscando siempre aprovechar las virtudes de un toro que pedía una lidia exigente y a la vez permitía momentos de gran expresividad.
La faena fue adquiriendo emoción conforme avanzaban los minutos. Ferrera consiguió romperse con el colorado de Buenavista y conectar con los tendidos, mientras Hervidor continuaba mostrando la condición que terminaría convirtiéndolo en el gran protagonista del festejo.
Con el paso de la faena, la posibilidad del indulto comenzó a tomar fuerza. El público solicitó con insistencia el perdón de la vida del animal y, aunque el palco presidencial se mostró inicialmente reticente, finalmente apareció el esperado pañuelo naranja.
La decisión desató la celebración en los tendidos. Hervidor, número 36 de Buenavista, había sido indultado, evitando así la muerte en la plaza y obteniendo el reconocimiento a una actuación que destacó por su comportamiento y entrega.
Antonio Ferrera paseó entonces los dos orejas y rabo simbólicos, correspondientes al triunfo obtenido ante el toro indultado. El momento puso el broche a una lidia en la que toro y torero protagonizaron uno de los episodios más destacados de la temporada en Socuéllamos.
El indulto de Hervidor supone además un importante reconocimiento para la ganadería de Buenavista, que vio cómo uno de sus ejemplares era considerado merecedor del perdón de la vida después de una actuación sobresaliente. El toro colorado dejó su nombre ligado para siempre a la plaza de Socuéllamos y a una tarde en la que consiguió convertirse en protagonista por encima de los propios actuantes.
La jornada también contó con otros momentos triunfales, especialmente las cuatro orejas cortadas por Antonio Linares, pero ninguna actuación pudo eclipsar el acontecimiento protagonizado por Hervidor.
UN TORO PARA LA MEMORIA DE SOCUÉLLAMOS
El nombre de Hervidor queda así escrito en la historia reciente de la plaza de toros de Socuéllamos. Su condición de toro indultado convierte al número 36 de Buenavista en uno de los grandes protagonistas del festejo celebrado este 11 de agosto.
Su comportamiento, unido a la entrega de Antonio Ferrera, permitió que la tarde alcanzara uno de sus momentos de mayor emoción cuando el pañuelo naranja apareció finalmente en el palco.
Hervidor no murió en la plaza. Su recompensa fue regresar a los corrales y continuar con su vida en el campo, después de haber protagonizado una actuación que quedará en el recuerdo de los aficionados presentes.
Socuéllamos vivió así una tarde en la que un toro colorado de Buenavista consiguió algo reservado únicamente a los ejemplares que reúnen unas condiciones extraordinarias: el indulto y la oportunidad de volver al campo como semental.
Una tarde, un toro y una faena que ya forman parte de la historia taurina de Socuéllamos.