Crónicas

Emilio de Justo se desata en La Malagueta y sale a hombros tras una tarde de toreo y entrega

Javier Holgado

Javier Holgado

Redactor

19 de Agosto de 2026
Emilio de Justo se desata en La Malagueta y sale a hombros tras una tarde de toreo y entrega

Ficha del Festejo

PlazaLa Malagueta
GanaderíaVictoriano del Rio (3º BIS)
FestejoPlaza de toros La Malagueta (Malaga) – Séptimo corrida de la feria del 150 aniversario de La Malagueta. Lleno.

Alejandro Talavante

silencio y pitos

Emilio de Justo

ovación y dos orejas

Roca Rey

ovación tras petición y silencio

Primer toro: Serio y cornidelantero, el de Victoriano del Río salió suelto y con poco celo frente al capote de Alejandro Talavante. El extremeño dejó algunos buenos lances a la verónica, mientras Emilio de Justo protagonizó un quite por chicuelinas. La escasa raza y falta de entrega del animal condicionaron la faena de Talavante, que tuvo que recurrir a la técnica para sacar algunos muletazos aislados en terrenos de tablas. Sin opciones de mayor lucimiento, decidió abreviar. Estocada al tercer intento. Silencio.

Segundo toro: El segundo tuvo mayor movilidad y permitió a Emilio de Justo lucirse de salida con el capote, tanto a la verónica como en un galleo por chicuelinas al paso. Roca Rey realizó un quite por chicuelinas y tafalleras. El toro comenzó con buenas condiciones, aunque fue perdiendo fuelle hasta terminar rajándose. Emilio de Justo lo sujetó con la muleta y consiguió ligar dos buenas tandas por la derecha, con profundidad y mando, aunque la condición del animal impidió que la faena tomara mayor vuelo. Media estocada al primer intento. Silencio.

Tercer toro: El tercero apuntó calidad y ritmo, pero se mostró muy justo de fuerzas, perdiendo las manos en varias ocasiones y siendo devuelto durante el tercio de banderillas. El sobrero, de hechuras más bastas, tuvo movilidad aunque salió suelto. Roca Rey levantó los primeros olés con estatuarios y pases cambiados por la espalda. Después, con mucha firmeza, fue encadenando tandas por la derecha hasta someter al animal por abajo con la zurda. Al sentirse dominado, el toro buscó las tablas y Roca Rey cerró la faena con un arrimón entre los pitones. Estocada al segundo intento. Ovación tras petición de oreja.

Cuarto toro: El cuarto fue un ejemplar manso y rajado que apenas permitió a Alejandro Talavante desarrollar su tauromaquia. El extremeño intentó encauzar sus embestidas por la derecha durante los primeros compases, pero la condición del animal hizo imposible el lucimiento. Talavante optó por abreviar y se fue a por la espada. Pitos.

Quinto toro: El burraco quinto tuvo buen son y permitió a Emilio de Justo desarrollar una faena de mucho contenido. El extremeño comenzó con gusto y fue ganando terreno conforme entendía las embestidas del Victoriano del Río. Los mejores momentos llegaron con la mano izquierda, con naturales largos, profundos y de mano baja que conectaron con los tendidos. En el tramo final, Emilio de Justo volvió a la diestra para firmar varios muletazos sin la espada, aprovechando los vuelos y alargando las embestidas. El toro fue creciendo durante la faena gracias al buen trato recibido. La petición fue unánime y el presidente concedió las dos orejas.

Sexto toro: Noble, pero escaso de raza y transmisión, fue el último de la tarde, recibido por Roca Rey con lances a pies juntos. El peruano fue midiéndolo durante los primeros compases hasta encontrar la forma de plantear la faena. Ante un toro que apenas aportó emoción, Roca Rey puso toda la intensidad y el riesgo, especialmente cuando el animal terminó completamente parado. Con los pitones muy cerca de la taleguilla, protagonizó un espectacular arrimón que puso en pie a La Malagueta. Una media estocada le dejó sin la posibilidad de pasear un trofeo. Ovación.

Más noticias de Crónicas