El novillero mexicano fue prendido por el primer ejemplar de Pincha mientras desarrollaba la faena de muleta, aunque pudo continuar la lidia sin aparentes consecuencias.
Emiliano Osornio protagonizó el primer susto de la Feria de San Fermín al sufrir una voltereta durante la lidia del primer novillo de la tarde, perteneciente a la ganadería Pincha.
El percance se produjo mientras el novillero mexicano toreaba con la mano derecha. En uno de los muletazos, el utrero lo prendió y lo lanzó al aire, aunque el torero pudo reincorporarse sin aparentes consecuencias físicas.
Lejos de acusar el golpe, Osornio regresó inmediatamente a la cara del novillo para continuar la faena. Tras comprobar las escasas opciones que ofrecía el animal por el pitón izquierdo, decidió abreviar la labor y entrar a matar.