El último paseíllo de un torero de la Vega Baja Manolo Carrillo
Fallece a los 84 años Manolo Carrillo, espada de alternativa, apoderado y pulso taurino de la provincia de Alicante

Manolo Herrera
Redactor

La madrugada de este martes, 23 de junio, tiñó de luto y silencio el albero de la millor terreta del món. En Alicante, donde el fuego de las Hogueras empieza a tornarse ceniza, se apagó la vida del matador de toros Manolo Carrillo a los 84 años de edad. El diestro oriolano no pudo superar el trance de una intervención quirúrgica, última batalla de una salud quebrantada que arrastraba con la dignidad de los viejos espadas desde hacía años. Con su partida, la tauromaquia alicantina pierde a uno de sus guardianes más fieles, un hombre que respiró en torero desde la cuna hasta el último suspiro.
Nacido bajo el sol de Orihuela, Carrillo forjó su sueño de luces en el San Juan de 1960. La plaza de Alicante fue su pila bautismal: allí debutó sin caballos un 24 de abril y, apenas dos meses después, un 17 de junio, sintió el hondo calambre del castoreño al debutar con picadores. El destino decantó su carrera hacia una tarde de efeméride e historia local: el 30 de julio de 1967, el coso de Monóvar fue testigo de su alternativa. Aquel día, el legendario Vicente Blau "El Tino" le cedió los trastos bajo la mirada atenta y torera de "El Inclusero". Un cartel con aroma a época, grabado con letras de molde en la memoria de la provincia.
"Se va el torero, pero queda el legado de quien entendió que el pitón y el despacho forman parte del mismo rito sagrado."
Cuando el traje de luces se volvió nostalgia, Manolo Carrillo no abandonó los callejones; mudó el oro por el romanticismo del apoderamiento y la gestión. Con el mismo temple con el que corría la mano, guio las carreras de espadas de la tierra como Ramón Escudero, José Segura "El Jero" y Francisco José Palazón, inyectándoles la pureza de su experiencia. Su despacho fue también la trinchera desde la que defendió la fiesta, comandando con rigor y afición las plazas de Monóvar o Villena.
A partir del mediodía de hoy, el cuerpo del maestro será velado en la sala 6 del tanatorio La Siempreviva de Alicante, un nombre que hoy cobra un eco casi poético para quien ya es inmortal en el recuerdo de los aficionados. El miércoles, a las 12:00 horas, se celebrará la misa funeral en el mismo recinto.
Que la tierra le sea leve al torero. Descanse en paz.


