Una variada y bellísima amalgama de capas de la mítica Casta Jijona será lidiada por Antonio Ferrera, El Fandi e Ismael Martín en la tarde cumbre del Sábado Agés.
La capital soriana vuelve a fundirse con su historia en la jornada más pasional de sus Sanjuanes. Bajo el cielo de expectación del Sábado Agés, la plaza de toros se dispone a vivir —a partir de las 18:00 horas— una de esas tardes donde la liturgia del toro recupera toda su verdad cromática y su misterio atávico. Los cercados de la legendaria ganadería de Peñajara de Casta Jijona han enviado para la ocasión un encierro de impecable trapío que es un auténtico monumento a la diversidad morfológica de la Fiesta; una amalgama de pelos de época —desde el sardo al salinero, pasando por el burraco— dispuesta a devolver al albero el sabor de las eras fundacionales.
La terna encargada de desentrañar las embestidas de la divisa no puede ofrecer un contraste de conceptos más sugerente para el aficionado. Abrirá la función el magisterio preñado de duende de Antonio Ferrera, acartelado con Tachonero, un sardo de 500 kilos justos que romperá plaza, y el imponente salinero Guapito, un toro de 515 kilos y perfecta armonía. Tras él, el torrente incombustible de El Fandi buscará el triunfo ante la codicia brava de Hornillo, un precioso ejemplar burraco de 513 kilos, y la fijeza de Secuoya, colorado de estampa clásica y 464 kilos en la báscula.
Cierra el cartel la juventud efervescente de Ismael Martín, quien asumirá el pulso de la tarde ante Palmero, un colorado de 508 kilos nacido en el invierno de 2021, y el salinero Agradecido, que con sus 460 kilos se postula como uno de los ejemplares más atléticos del envío. En la penumbra de los chiqueros aguardan asimismo los sobreros Batallano (colorado de 488 kilos) y Volador (castaño de 495 kilos), listos por si el destino exigiera su concurso. La empresa Tauroemoción, en colaboración con la Caja Rural de Soria, ha dispuesto así las piezas de un tablero donde la emoción, la variedad y el valor buscarán firmar una página imborrable en el corazón de la afición.