El rejoneador portugués cortó una oreja de cada toro, ambas con fuerte petición de la segunda. Diego Ventura paseó un trofeo y Rui Fernandes saludó dos ovaciones en una corrida de Ángel Sánchez y Sánchez que puso fin a la feria zaragozana.
La Feria del Pilar de Zaragoza echó el cierre con una corrida de rejones que tuvo en Duarte Fernandes a uno de sus grandes protagonistas. El rejoneador portugués volvió a demostrar su conexión con el coso de La Misericordia, donde paseó una oreja de cada uno de sus oponentes, ambas acompañadas de una fuerte petición de un segundo trofeo.
También dejó su sello Diego Ventura, que volvió a exhibir su extraordinaria capacidad a caballo en dos faenas de gran nivel. El sevillano cortó una oreja al segundo de la tarde y perdió un premio mayor ante el quinto por sus dificultades con el rejón de muerte.
Por su parte, Rui Fernandes dejó muestras de su clasicismo y experiencia ante un lote que exigió trabajo, aunque el uso de los aceros le impidió transformar sus actuaciones en trofeos.
La corrida, celebrada con lleno en los tendidos, puso el punto final a la Feria del Pilar de 2026 con una terna de rejoneadores de marcada personalidad y un encierro de Ángel Sánchez y Sánchez.
Rui Fernandes abre la tarde con clasicismo
La última cita taurina de la feria comenzó con diez minutos de retraso debido a las labores de acondicionamiento del ruedo. Una vez preparado el escenario, Rui Fernandes salió a la arena montando a Ritz para recibir al primero de la tarde.
El rejoneador portugués colocó dos rejones de castigo y comenzó a construir una actuación de corte clásico, llevando la embestida muy cosida y buscando siempre la reunión en los embroques.
Los pares de poder a poder dejaron momentos de interés, aunque la faena tuvo algunos altibajos que impidieron alcanzar una continuidad mayor.
Tras un pinchazo, dejó un rejón algo trasero que no fue suficiente para obtener trofeos. La labor quedó reconocida con ovación tras aviso.
Diego Ventura muestra su capacidad ante el segundo
Diego Ventura recibió al segundo de la tarde sobre Trianero, colocando dos rejones de castigo ante un ejemplar que mostró buena embestida de salida.
El sevillano desarrolló el tercio de banderillas con Oro Negro, conduciendo al toro muy próximo a la grupa y clavando dos palos de buena ejecución.
La faena ganó intensidad con Quitasueño, caballo con el que buscó el quiebro mediante cites muy ajustados. El toro planteó dificultades en algunos momentos, pero Ventura logró resolverlas y dejó una banderilla de gran mérito.
Para cerrar, recurrió a dos rosas y dos banderillas cortas al violín, elevando el ambiente en los tendidos.
La suerte suprema volvió a condicionar el resultado. Ventura necesitó llegar hasta el tercer intento para matar, por lo que su actuación quedó premiada con una oreja.
Duarte Fernandes vuelve a golpear en Zaragoza
El tercer toro fue el escenario de una nueva demostración de ambición de Duarte Fernandes, que volvió a apostar fuerte desde el comienzo.
El portugués se fue a la puerta de chiqueros para recibir al animal, colocando después dos buenos rejones de castigo que dieron paso a una faena creciente.
Sobre Potosí mostró un notable dominio de las distancias, seguridad en los terrenos y una doma que permitió dar continuidad a los momentos de mayor intensidad.
Fernandes se reunió con el toro y encontró los pasajes más destacados de su actuación, conectando con una afición que reconoció su entrega.
La faena tenía argumentos para alcanzar un premio mayor, pero necesitó dos intentos con el rejón de muerte. Finalmente, paseó una oreja con fuerte petición de la segunda.
Rui Fernandes vuelve a mostrar su experiencia
El cuarto permitió a Rui Fernandes volver a montar a Ritz para colocar dos rejones de castigo, esta vez ante un ejemplar de menor celo que el primero.
El luso tuvo que trabajar más para conseguir que el toro mantuviera la atención y ofreciera posibilidades durante el tercio de banderillas.
Con Quinto consiguió elevar el tono de la faena, colocando varios pares de buena ejecución y demostrando su capacidad para encontrar los terrenos adecuados. El clasicismo volvió a ser una de las notas dominantes de su actuación, rematada con un destacado par a dos manos.
Sin embargo, un rejón atravesado a la segunda tentativa volvió a dejarle sin recompensa en forma de trofeos.
El público reconoció su labor con ovación tras petición, en una actuación que volvió a quedar condicionada por la suerte suprema.
Ventura firma una obra de categoría ante el quinto
El quinto, que rozó los 660 kilos, puso a prueba la capacidad de Diego Ventura. El rejoneador lo paró con Oro Negro, colocando dos rejones de castigo en lo alto.
Lejos de reservarse, Ventura afrontó la faena con la misma ambición que si se tratara del primer compromiso de la temporada. El sevillano buscó sacar todo el fondo del animal y dejó el tercio de banderillas para los caballos Lío y Bronce, con los que protagonizó momentos de gran categoría.
La actuación destacó por la precisión de las reuniones, la cercanía de los embroques y la capacidad del rejoneador para mantener la emoción durante el desarrollo de la faena.
El cierre con Fouto puso el broche artístico a una labor de gran nivel. Sin embargo, el rejón de muerte volvió a cruzarse en el camino del triunfo y le privó de un premio mayor.
Ventura se marchó de Zaragoza después de haber mostrado una vez más su dominio del rejoneo, aunque el balance final de su tarde quedó en una oreja y ovación.
Duarte Fernandes cierra la feria con otra oreja
El sexto puso el punto final a la Feria del Pilar y Duarte Fernandes volvió a responder con una actuación de gran interés.
Después de colocar dos rejones de castigo, abrió el tercio de banderillas sobre H-Quiebro, imprimiendo electricidad a los primeros compases de la faena.
Los pares de plaza a plaza elevaron la intensidad y permitieron al joven rejoneador mostrar su capacidad para dominar los terrenos y ajustarse a las embestidas.
Los mejores momentos llegaron con Ojovivo, caballo con el que Fernandes encontró mayor profundidad en los embroques y dejó los pasajes más toreros de la tarde.
La faena confirmó la buena conexión del portugués con la afición zaragozana y su capacidad para convertir cada actuación en una oportunidad de triunfo.
Una vez más, el rejón de muerte le impidió redondear el resultado. El fallo hizo guardia, pero la petición del público encontró recompensa con una oreja, acompañada de una nueva petición de la segunda.
Duarte Fernandes cerraba así una tarde de gran regularidad, con dos trofeos y la sensación de haber sido uno de los nombres propios del festejo.
Zaragoza despide su feria con el rejoneo como protagonista
La última corrida de la Feria del Pilar dejó una combinación de experiencia, técnica y juventud. Duarte Fernandes fue el único de la terna que consiguió cortar una oreja a cada uno de sus toros, mientras Diego Ventura volvió a exhibir su capacidad para llevar el rejoneo a cotas de máxima emoción.
Rui Fernandes, por su parte, dejó una imagen de clasicismo y oficio, aunque los problemas con el rejón de muerte le impidieron obtener trofeos.
El encierro de Ángel Sánchez y Sánchez puso el ganado para una tarde en la que las actuaciones tuvieron momentos de calidad y en la que la suerte suprema resultó determinante para el balance final.
Con el público llenando La Misericordia, Zaragoza puso el punto final a una nueva edición de su Feria del Pilar, con Duarte Fernandes reafirmando su idilio con la plaza y Ventura dejando nuevamente constancia de su categoría como figura del rejoneo.