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Diego García: “Quiero que la gente diga que este quiere y puede ser torero”

El matador madrileño afronta un agosto decisivo con compromisos en Calamocha, Tafalla y San Sebastián de los Reyes, mientras prepara también nuevos viajes a Perú y reivindica su sitio en el escalafón

Eduardo Elvira

Eduardo Elvira

Director

14 de Agosto de 2026
Diego García: “Quiero que la gente diga que este quiere y puede ser torero”
Diego García afronta uno de los momentos más importantes de su temporada. Después de varios meses en los que las oportunidades en España han sido escasas, el calendario ha comenzado a recuperar ritmo para el torero madrileño, que encara un mes de agosto con compromisos en Calamocha, Tafalla y San Sebastián de los Reyes, además de una nueva etapa americana que le llevará nuevamente a Perú durante el otoño.

El diestro llega a este tramo de la temporada con ilusión, pero también con la responsabilidad de quien sabe que cada tarde puede convertirse en una oportunidad para volver a llamar a las puertas de las grandes ferias. García reconoce que, después de la buena campaña realizada el pasado año, esperaba contar con más oportunidades, aunque es consciente de las dificultades que entraña la profesión.

“Tras la buena temporada que hice el año pasado pensaba que tendría más oportunidades, pero no es fácil”, explica. Lejos de lamentarse, el torero afronta lo que viene con una mentalidad clara: “Lo afronto muy ilusionado, con mucha responsabilidad y compromiso”.

El calendario comienza a tomar fuerza y Diego García sabe que todavía quedan fechas por anunciar. El matador espera que los próximos meses puedan ampliar un camino que ya se presenta intenso. “Ahora llegamos a la época fuerte de la temporada y ya hay más corridas a la vista, aparte de las que se han anunciado para agosto. En breve se presentarán”, señala.

El torero no quiere mirar demasiado lejos. Aunque conoce la importancia de todo lo que tiene por delante, prefiere afrontar cada compromiso individualmente. “Para mí todas las tardes son muy importantes y me centro en la primera. Cuando esta termina, ya es hora de pasar a la siguiente. Paso a paso”, afirma.

Entre esas primeras citas aparece Calamocha, el próximo 15 de agosto, y apenas dos días después llegará Tafalla. Dos compromisos prácticamente consecutivos que no modifican la preparación del madrileño. Su método, asegura, es el mismo independientemente del número de corridas que tenga por delante.

“La preparación es constante y continuada siempre. Hago la misma preparación tanto física como mentalmente para una corrida que para muchas que vinieran”, explica. Diego García asegura estar acostumbrado a afrontar temporadas exigentes y reivindica precisamente la continuidad como una de las mejores formas de crecer como torero.

“Estoy preparado para muchos compromisos, por seguidos que sean. Lo he demostrado en temporadas pasadas y es lo que quiero. Cuanto más toree, mejor preparado está uno. No me asusta torear seguido”, sentencia.

Pero si hay una fecha especialmente marcada en rojo en su calendario es la del 29 de agosto en San Sebastián de los Reyes. Allí, en su tierra, ante sus paisanos y en una plaza que siente como propia, Diego García afrontará una tarde que trasciende lo estrictamente profesional.

“Ese día es muy especial para mí. Lo tengo marcado en el calendario desde que se cerró el compromiso y la responsabilidad es mucha”, reconoce.

Torear en casa tiene para el diestro un significado especial. No solo por hacerlo ante familiares, amigos y aficionados que le han acompañado durante su trayectoria, sino también por la exigencia que siente ante una afición que conoce perfectamente su camino.

“Es en mi ciudad, en mi casa, rodeado de paisanos y aficionados con los que convivo el día a día, a los que estoy muy agradecido por lo mucho que me apoyan y siguen y además me exigen para que no me venga abajo en los momentos más difíciles”, cuenta.

Esa exigencia se convierte para él en una motivación añadida. “No les puedo fallar. Para mí es una fecha clave. Siempre doy lo máximo de mí y un plus añadido por estar en casa, ya que nunca me han regalado nada ni aquí ni en ningún sitio”, afirma.

San Sebastián de los Reyes será, por tanto, una tarde de responsabilidad, pero también de confianza. “Torear en mi plaza, en mi casa, me da mucha más energía y confianza en mí mismo”, reconoce un torero que quiere aprovechar el compromiso para mostrar ante los suyos el nivel que considera que puede ofrecer.

La carrera de Diego García no se ha limitado, además, a los ruedos españoles. El torero ha encontrado en América una vía importante para mantener la actividad y continuar creciendo. Perú volverá a formar parte de su calendario en otoño, con nuevos compromisos ya adquiridos.

La relación con el país sudamericano ha sido especialmente positiva para el madrileño. “Es una tierra muy taurina donde he triunfado en todos los paseíllos que he hecho allí y me siento muy a gusto y querido por la afición”, explica.

García considera que viajar a otros países taurinos ha sido un privilegio desde sus comienzos y una experiencia fundamental para su formación. “He sido un privilegiado desde mis comienzos en la cuestión de que he podido viajar a muchos países taurinos para poder torear”, reconoce.

Perú y México han sido dos de esos destinos. En ambos casos, el interés de los aficionados y los triunfos conseguidos le han permitido mantener una relación continuada con aquellas plazas. “Siempre me han llamado porque tenían interés en verme torear tanto en Perú como en México y, al triunfar, han vuelto a querer verme actuar en dichos países”, explica.

También encuentra diferencias y similitudes entre ambos lados del Atlántico. Para Diego García, el aficionado americano conserva una forma de vivir la tauromaquia especialmente apasionada. “El aficionado al otro lado del océano es muy parecido al de aquí de hace años. Son muy apasionados y viven la fiesta con mucha fuerza y calor desde muy temprano del día”, asegura.

Sin embargo, el torero también percibe una evolución positiva en España. “En España veo que también está subiendo actualmente mucho la pasión por la tauromaquia y está acudiendo mucha gente a las plazas. Hay mucha juventud que ha descubierto algo muy fuerte que les atrae cada día más”, señala.

Esa mirada hacia el futuro conecta directamente con la situación que atraviesa su propia carrera. Diego García tomó la alternativa en Las Rozas en 2023, después de haber alcanzado importantes cotas como novillero. El salto al escalafón de matadores no ha resultado sencillo, especialmente a la hora de encontrar continuidad.

El propio torero analiza con naturalidad ese proceso y evita convertirlo en una queja. “A los matadores jóvenes les suele costar arrancar en el nuevo escalafón, ya que todo comienza de nuevo”, explica.

A esa circunstancia se unieron otras cuestiones de su trayectoria, como el hecho de contar con un apoderamiento independiente. García lo menciona, pero deja claro que no pretende utilizarlo como excusa.

“No es ningún pretexto, ni ninguna queja. Yo sé a lo que me enfrento cada día y lo difícil que es esta profesión”, afirma.

Su ambición, sin embargo, permanece intacta. El mismo torero que llegó a lo más alto como novillero quiere ahora repetir ese camino como matador de toros. “Llegué a lo más alto como novillero y ahora aspiro también a lo máximo como matador de toros”, asegura.

El objetivo es mayúsculo y el propio Diego García sabe que el camino está lleno de dificultades. Las figuras defienden su sitio y los puestos en las grandes ferias son limitados. Pero el madrileño no se esconde ante ese reto.

“Las figuras del toreo no lo ponen fácil, ya que a ellos también les costó mucho llegar arriba y lógicamente defienden su sitio, que es al que quiero llegar yo”, afirma.

Esa frase resume buena parte de la mentalidad con la que afronta el tramo decisivo de la temporada. Diego García no quiere esperar a que nadie le regale una oportunidad ni confiar únicamente en que aparezca el toro perfecto para demostrar sus condiciones.

De hecho, cuando se le plantea cuál sería la tarde ideal para que un aficionado que todavía no conoce su tauromaquia descubra realmente quién es, su respuesta resulta reveladora: no quiere quedarse con una sola tarde.

“Un torero no se puede quedar con una sola tarde. Yo quiero estar todas las tardes bien y que el aficionado vea a un torero joven pero que sale a darlo todo”, sostiene.

Su filosofía pasa por aprovechar cada animal, independientemente de sus condiciones. “No puedo esperar a que salga ese toro soñado y con el que tenga esa tarde voy a intentar que salgan hablando de mí convencidos de que puedo llegar arriba”, explica.

Ese es el mensaje que quiere transmitir cuando se abre el portón de cuadrillas: compromiso, ambición y capacidad para sobreponerse a las circunstancias.

“Que se vayan satisfechos con lo que han visto de mí. Que la gente diga que este quiere y puede ser torero”, concluye.

Con esa idea afronta Diego García un agosto que puede marcar un punto de inflexión en su temporada. Calamocha, Tafalla y, especialmente, San Sebastián de los Reyes aparecen como nuevas oportunidades para reivindicar su nombre en España, mientras Perú volverá a ofrecerle durante el otoño nuevos escenarios donde continuar demostrando sus condiciones.

El camino hacia las grandes ferias no está siendo sencillo, pero Diego García no parece dispuesto a renunciar a él. Su mensaje es claro: quiere torear, quiere competir y quiere que cada tarde sirva para convencer al aficionado de que está preparado para llegar arriba.

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