Crónicas

David Galván y Diosleguarde abren la puerta del triunfo ante una seria corrida de Cebada Gago

La cuarta corrida de la Feria del Toro de Pamplona dejó una tarde de emociones contenidas en la que David Galván y Manuel Diosleguarde cortaron una oreja cada uno tras imponerse a una exigente corrida de Cebada Gago. Román, pese a su disposición durante toda la tarde, no encontró el premio en un festejo marcado por la seriedad del encierro y la importancia de las actuaciones de los espadas.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

8 de Julio de 2026
David Galván y Diosleguarde abren la puerta del triunfo ante una seria corrida de Cebada Gago

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Pamplona, Navarra
GanaderíaToros de Cebada Gago
FestejoLos toros de Cebada Gago lucieron la imponente presentación habitual de la divisa gaditana, con ejemplares muy serios y de excelentes hechuras. El encierro ofreció un juego variado, con toros nobles y de calidad, aunque varios acusaron problemas físicos que limitaron sus opciones. En conjunto, fue una corrida con interés y posibilidades para quien supo entender las embestidas.

David Galván

Vuelta al ruedo y Oreja.

Román

Silencio y Silencio.

Manuel Diosleguarde

Silencio y Oreja.

David Galván abrió plaza frente a Manijero, un toro de gran seriedad que dejó buenas sensaciones desde el inicio por su nobleza y disposición. El gaditano lo recibió con una larga cambiada de rodillas y un vistoso saludo capotero antes de que el astado cumpliera con fijeza en el caballo. Ya con la muleta, Galván construyó una faena de gran armonía, cimentada en el temple y el buen gusto, aprovechando la calidad de un toro que tuvo más clase que fuerza. Sin poder forzar la embestida, dejó muletazos de notable estética y remató con un final de rodillas. La espada cayó en buen sitio, aunque el toro tardó en doblar y el premio quedó reducido a una vuelta al ruedo tras una petición insuficiente.

El segundo, Branador, correspondió a Román. El cebada llegó muy castigado al último tercio tras un excesivo paso por el caballo que provocó una sonora protesta del público. Antes había mostrado complicaciones con el capote, aunque también cierta entrega en el peto. En la faena de muleta, el valenciano encontró un animal más manejable de lo esperado, siempre que lo llevara con suavidad y a media altura. Sin embargo, no terminó de encontrar la distancia ni el ritmo que el toro requería, y el conjunto perdió intensidad. La estocada al segundo intento cerró una labor silenciada.

Manuel Diosleguarde se las vio con Cepillito, uno de los toros de mayor trapío del festejo. El salmantino lo recibió con una larga de rodillas y verónicas de buen trazo a un ejemplar que apuntó excelentes condiciones pese a una evidente merma física. Esa lesión condicionó una embestida que quiso más de lo que pudo, perdiendo las manos en varias ocasiones. Diosleguarde entendió perfectamente la situación, conduciendo los muletazos con pulso y sin exigir en exceso para mantener vivo el buen son del animal. Terminó muy cerca de los pitones antes de dejar media estocada. El silencio fue el balance para una actuación de mérito.

El cuarto, Filósofo, fue probablemente el toro de lámina más armónica de la corrida. David Galván volvió a dejar patente su concepto clásico del toreo frente a un animal que también arrastró problemas en los cuartos traseros, aunque conservó nobleza y un buen embroque. El gaditano cuajó una faena de poso, sobresaliendo especialmente una serie al natural de gran profundidad y empaque. Alternó el toreo fundamental con algunos recursos que mantuvieron la atención del tendido antes de cobrar una estocada de impecable ejecución que terminó de inclinar la balanza a su favor. El palco concedió una oreja de peso.

Román recibió al quinto, Pintado, con dos largas cambiadas de rodillas que encendieron los tendidos. El toro acudió con movilidad, aunque pronto mostró una embestida desordenada y menos franca que la de sus hermanos. Incluso llegó a partir el capote del valenciano durante el saludo. En la muleta, Román consiguió los momentos más destacados sobre la mano derecha, aprovechando los viajes más largos del animal, aunque este protestó cuando se le obligó por abajo. El tramo final, muy cerca de las peñas, conectó con el ambiente festivo de la plaza. El desacierto con la espada, tras dos pinchazos y una estocada atravesada, dejó la faena sin recompensa.

La tarde se cerró con Palillero, un toro de hechuras más bastas que no destacó en los primeros tercios por su fuerza ni por la claridad de sus embestidas. Manuel Diosleguarde brindó la muerte del astado a Enrique Ponce antes de firmar la actuación más rotunda del festejo. Con serenidad, mando y una notable colocación, fue construyendo una faena de menos a más, tirando siempre del toro con la mano baja para extraer el fondo que escondía. Al natural alcanzó los momentos de mayor inspiración de toda la tarde, dejando muletazos de enorme calidad que hicieron rugir a los tendidos. Una estocada efectiva puso el broche a una labor de gran dimensión, premiada con una oreja de enorme mérito.

Ficha del Festejo,

Plaza de toros de Pamplona, Navarra – Corrida de toros. Cuarto festejo de la Feria del Toro 2026. Lleno. Toros de Cebada Gago,

•⁠ ⁠DAVID GALVÁN, vuelta al ruedo y oreja.

•⁠ ⁠ROMÁN, silencio y silencio.

•⁠ ⁠MANUEL DIOSLEGUARDE, silencio y oreja.
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