Damián Castaño: «Ojalá pueda conseguir la puerta grande de Bilbao. Es muy difícil, pero no es imposible. Por mi parte, por supuesto, no va a quedar.»
Damián Castaño afronta una de las partes más importantes de su temporada con varios compromisos de máxima exigencia por delante. El torero salmantino se ha ganado un sitio entre los aficionados gracias a su capacidad para enfrentarse a las denominadas ganaderías duras y ahora mira con ilusión a citas de enorme responsabilidad como el mano a mano con Antonio Ferrera en Bilbao o el desafío de Madrid.

Javier Holgado
Redactor

Damián Castaño. En primer lugar, siento orgullo. En estos catorce años de alternativa he matado prácticamente todas las ganaderías duras que hay y lo llevo con mucho orgullo. También es una cosa dura, porque son toros que te ponen muy a prueba y te exigen muchísimo. Pero, al mismo tiempo, cuando consigues imponerte a este tipo de corridas te sientes muy contento contigo mismo. La verdad es que me siento muy respetado entre los profesionales y los aficionados por afrontar este tipo de ganaderías.
P. ¿Cómo se prepara un torero para una corrida tan importante como el mano a mano que tendrá junto al maestro Antonio Ferrera en Bilbao?
D.C. El mano a mano con el maestro Ferrera me hace muchísima ilusión. Es un torero al que admiro muchísimo y uno de mis toreros espejo. Lo llevo viendo torear desde niño y ahora poder hacer el paseíllo con él en un mano a mano es algo muy bonito. He tenido la suerte de compartir cartel con él en varias corridas, pero medirme ahora en un mano a mano con un grandioso torero como él es muy importante para mí. Me he preparado para ello y espero que sea una tarde muy bonita para los dos, que es lo que más me gustaría.
P. ¿Sueña con abrir la Puerta Grande de Bilbao? ¿Qué compromisos cree que podría conseguir con ese hito?
D.C. Por supuesto que sueño con la Puerta Grande de Bilbao. La he tenido en mis manos dos o tres veces. Es verdad que los cuatro años que he toreado allí se me han dado bien, pero no cabe duda de que es algo que tengo en la cabeza. Ojalá pueda conseguirla. Es muy difícil, pero no es imposible. Por mi parte, por supuesto, no va a quedar y voy a poner toda la carne en el asador porque ojalá pudiera pasar.
P. Además de Bilbao, le quedan compromisos de gran envergadura, como el desafío de Madrid. ¿Qué siente un torero al regresar a Las Ventas después de aquella importante vuelta al ruedo tras su faena a un toro peligroso de José Escolar?
D.C. Volver a Madrid siempre es súper ilusionante y me hace muy feliz. Para mí, junto a Bilbao, es una de las plazas más importantes de mi carrera. En mi última actuación me enfrenté a un toro muy duro de José Escolar y la verdad es que la afición valoró muchísimo el esfuerzo de aquel día. Además, septiembre siempre se me ha dado bien en Madrid. En los desafíos he tenido actuaciones muy buenas otros años y espero que este año pueda ser todavía mucho más rotundo.
P. Después de esta gran temporada, ¿considera que está siendo una de las más importantes de su carrera?
D.C. No sé si es una de las más importantes, pero me estoy encontrando bien delante de la cara del toro y todavía queda mucha temporada. Creo que me quedan unas diez corridas de toros y, además, muy importantes: Bilbao, Cuéllar, Bayona, Albacete, Alcañiz, Muro, una corrida de Miura, Riaza… Todavía quedan bastantes compromisos muy fuertes. Quiero estar muy bien y dar algún golpe encima de la mesa para posicionarme de cara al año que viene.


