El torero albaceteño Dámaso González falleció el 26 de agosto de 2017 en Madrid, a los 68 años, tras una rápida enfermedad. Su muerte causó una gran conmoción en el mundo taurino, donde era considerado una de las grandes figuras de la década de los setenta.
Madrid, 26 de agosto de 2017. El mundo del toro recibió con sorpresa y tristeza la noticia del
fallecimiento de Dámaso González, uno de los toreros más destacados de su generación. El
diestro albaceteño murió de madrugada en una clínica madrileña a los 68 años, después de sufrir una rápida enfermedad.
La noticia causó una enorme conmoción, especialmente porque su estado de salud era conocido únicamente por su círculo más cercano. Dámaso González había desarrollado una importante trayectoria profesional y se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la tauromaquia durante las décadas de los setenta y ochenta.
Nacido en Albacete en 1948, destacó especialmente por su forma de interpretar el toreo y por su dominio con la muleta. Su estilo, basado en el temple y la técnica, le permitió ganarse el reconocimiento tanto de los aficionados como de numerosos profesionales del mundo taurino.
Tras conocerse su muerte, sus restos fueron trasladados a la plaza de toros de Albacete, donde se instaló la capilla ardiente para que familiares, amigos, compañeros y aficionados pudieran despedirse de él. La ciudad de Albacete rindió así homenaje a uno de sus toreros más queridos y representativos.
El fallecimiento de Dámaso González supuso la desaparición de una de las grandes figuras del toreo de su época y dejó una profunda huella en la historia de la tauromaquia española.