Colmenar Viejo se convierte en noviembre en la capital cultural del toreo con su ciclo “Noviembre Taurino”
La Peña El Rescoldo organiza tres jueves de libros, memoria y nostalgia en el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso: Nacho de la Serna, Federico Arnás y el Madrid taurino de los años 90

Manolo Herrera
Redactor

Hay meses que huelen a toro aunque no haya toros. Noviembre en Colmenar Viejo es uno de ellos. Cuando la temporada se apaga en las plazas, se enciende en las palabras. Y la Peña Taurina El Rescoldo de Colmenar Viejo lo sabe mejor que nadie. Por eso ha organizado su Noviembre Taurino, Ciclo de Conferencias, tres tardes para hablar, para recordar, para leer y para volver a sentir que el toreo no es solo lo que pasa en el ruedo, sino lo que queda en el alma después.
Tres citas, todas a las 19 horas, en el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso, Sala Javier Villán, C/ de la Iglesia, 12 / Colmenar Viejo.
Jueves 12 de noviembre - “De barro y oro”:
Presentación del libro ‘De barro y oro’ con su autor, el periodista Nacho de la Serna. Un libro que es tierra y es metal, que es pueblo y es gloria. Moderador del acto: David Jaramillo. Porque el toreo se escribe también con tinta, y Nacho de la Serna lo escribe con el corazón en la mano.
Jueves 19 de noviembre - “¡Qué sabré yo de toros!”:
Presentación del libro ‘¡Qué sabré yo de toros!’ con su autor, el periodista Federico Arnás, acompañado por Miguel Bienvenida, heredero y continuador de la dinastía Bienvenida. Moderador: José Miguel Arruego. Un título que es una confesión y una ironía, porque Arnás sabe mucho de toros, y lo que sabe lo cuenta con la sabiduría de quien ha vivido la Fiesta desde dentro, desde la barrera y desde el tendido.
Miércoles 25 de noviembre - “Madrid en los años 90”:
Proyección del vídeo ‘Madrid en los años 90’ y tertulia posterior con Ricardo Quintana ‘Kaito’, torero de plata y apoderado. Moderadora: Noelia Jiménez. Una tarde para la nostalgia, para volver a ver a los toreros que nos hicieron aficionados, para recordar cuando Las Ventas era un hervidero y Madrid era el centro del mundo taurino. Para que los jóvenes sepan de dónde venimos y los mayores vuelvan a emocionarse con lo que fueron.
Colmenar Viejo, tierra de toros, tierra de cantera, tierra de afición verdadera, vuelve a demostrar en noviembre que la cultura taurina no se apaga cuando se cierra la plaza. Se traslada al centro cultural, al libro, a la tertulia, a la palabra.
Porque el toreo también se torea hablando. Y en Colmenar, en noviembre, se torea de salón, con la misma pasión que en el ruedo.



