El alcarreño corta dos orejas ante una deslucida novillada de Aurelio Hernando; Vilau firma la faena de mayor dimensión antes de resultar herido en el sexto y Tomás González se topa con el peor lote
La plaza de toros de Almorox (Toledo) vivió esta tarde una novillada con picadores de contrastes, en la que Cid de María salió a hombros tras cortar dos orejas, mientras que Mario Vilau protagonizó la faena de mayor calado del festejo antes de resultar herido en el sexto. Tomás González, por su parte, se encontró con el lote de menores opciones de una corrida de Aurelio Hernando deslucida en líneas generales.
Cid de María abrió la tarde ante un utrero deslucido, de corto recorrido y escasa clase. El alcarreño tuvo que tirar de oficio para encontrar los caminos por los que construir su faena, mostrándose firme ante un animal que no terminó de entregarse. La espada fue uno de los grandes argumentos de su actuación. Una gran estocada puso el punto final y le permitió cortar una oreja.
El cuarto tuvo algo más de intención en sus embestidas, aunque se mostró desigual en su comportamiento. Cid de María volvió a demostrar oficio y capacidad para templar las acometidas del animal, construyendo una faena asentada en la que supo aprovechar sus mejores momentos. Nuevamente estuvo contundente con el acero y cortó una oreja, asegurándose la Puerta Grande.
El tercero, astifino y con mayor humillación y recorrido, correspondió a Mario Vilau, que lo recibió con una larga cambiada de rodillas en el tercio. El catalán supo templar una embestida que tuvo su mejor condición por el pitón derecho, aunque en ocasiones se mostró algo descompuesta.
Por ese lado llegaron los mejores momentos de la tarde, con tandas de mano baja, largo trazo y mucha expresión. Vilau consiguió someter la embestida y mostrar un concepto de toreo profundo y asentado. Sin embargo, los problemas con la espada, con la que necesitó hasta tres intentos, terminaron por hacerle perder cualquier posibilidad de premio. Dio la vuelta al ruedo tras aviso.
Tomás González se encontró con un segundo serio, ofensivo, largo y alto, que nunca terminó de humillar y se movió sin demasiado embroque. El novillero alcarreño lo intentó, pero las condiciones del animal hicieron imposible que la faena alcanzara vuelo.
González se mostró dispuesto y buscó todas las posibilidades ante un oponente que no colaboró. Una media estocada puso fin a su actuación, siendo silenciado.
El quinto tampoco permitió a Tomás González desarrollar su concepto. El utrero mostró falta de clase y escasas posibilidades de lucimiento, por lo que la faena no pudo coger vuelo ni alcanzar eco en los tendidos.
El novillero insistió hasta el final, pero los aceros volvieron a condicionarle. Tras dos pinchazos, el animal quedó finalmente sin fuerzas al tercer intento. Silencio tras aviso.
El sexto fue para Mario Vilau, un novillo con poder que llegó a perder las manos cuando intentaba coger la muleta. El catalán trató de mantener la firmeza y continuar con su labor pese a las dificultades del animal.
Cuando Vilau intentaba rematar una serie con el pase de pecho, el utrero se defendió y alcanzó al novillero en la pierna derecha, hiriéndolo a la altura del gemelo. Tras un pinchazo, Vilau tuvo que ser trasladado a la enfermería.
Cid de María se hizo cargo del sexto, al que despachó con habilidad, sumando así su tercer turno de la tarde y recibiendo silencio.
La tarde quedó marcada por el contraste entre el triunfo de Cid de María, que encontró en la contundencia con la espada el camino hacia la Puerta Grande, y la actuación de Mario Vilau, cuya faena al tercero fue la de mayor dimensión artística antes de que la espada le privara del premio y una herida en el sexto pusiera fin a su tarde. Tomás González no encontró materia prima para desarrollar su toreo ante un lote de muy pocas opciones.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Almorox (Toledo). Novillada con picadores. Novillos de Aurelio Hernando, serios y de juego deslucido en líneas generales.
Cid de María: oreja, oreja y silencio en el que mató por Mario Vilau.
Tomás González: silencio y silencio tras aviso.
Mario Vilau: vuelta al ruedo tras aviso y herido.
Incidencias: Mario Vilau resultó herido en el sexto, siendo trasladado a la enfermería tras recibir una cornada en el gemelo derecho. El banderillero Jesús Mejías se desmonteró tras parear al segundo.