El municipio conquense redobla su apuesta decidida por la tauromaquia con un cartel que reúne a Sánchez Vara, Esaú Fernández, Lama de Góngora e Indalecio Sahuquillo con novillos de Los Chospes
Casasimarro vuelve a dar un golpe sobre la mesa en defensa de la fiesta nacional. La localidad conquense, consolidada como uno de los principales bastiones de la tradición taurina en su provincia, ultima los preparativos de sus inminentes fiestas patronales. En un panorama actual donde la celebración de festejos flaquea en los municipios del entorno, el ayuntamiento encabezado por su alcalde, Óscar Pinar, ha reafirmado una «apuesta decidida» y un férreo compromiso institucional para que el toro siga siendo el eje vertebrador de sus días grandes.
El programa de este año combinará el arraigo popular con un festejo formal de máximo atractivo para el aficionado. La actividad taurina romperá el paseíllo el próximo 23 de agosto con su tradicional encierro. Como gran novedad, y con el objetivo de dotar de mayor emoción y dinamismo al festejo, el recorrido por el emblemático paseo de San Miguel contará este año con la presencia de un novillo, que se sumará a las tres vacas habituales de la suelta, asegurando el disfrute de los jóvenes y corredores de la comarca.
El plato fuerte de la programación tendrá lugar el 24 de agosto, festividad de San Bartolomé. El ya tradicional festival taurino del municipio se ha convertido, por derecho propio, en el evento central de las fiestas. Para la ocasión, se ha reseñado un serio encierro con el hierro albaceteño de Los Chospes, una garantía para el lucimiento.
El cartel combina a la perfección veteranía, pundonor y el concepto del toreo de arte. Abrirá la tarde el incombustible Sánchez Vara, un torero de contrastada capacidad en todo tipo de terrenos; le acompañará en liza la entrega absoluta de Esaú Fernández y la elegancia del sevillano Lama de Góngora. Cerrará la combinación, como no podía ser de otra forma, el novillero local Indalecio Sahuquillo, que contará con el aliento de sus paisanos en una tarde de máxima responsabilidad.
Este esfuerzo organizativo no sería posible sin el pulmón social de la localidad: la Peña Taurina de Casasimarro. El primer edil ha querido poner en valor el papel crucial de este colectivo y su junta directiva, cuyo incansable trabajo y el valor patrimonial de su sede (edificio con un gran sabor taurino construido con gran esfuerzo colectivo) se convierten año tras año en el punto de encuentro obligatorio y en el corazón palpitante de los aficionados durante la feria.